Alexey Miller, el actual presidente de Gazprom, ha propuesto a la UEFA una nueva liga de fútbol en la que participarían los grandes equipos de las naciones que tiempo atrás formaron parte de la Unión Soviética.
Gazprom, la mayor empresa mundial de gas, controlada por el estado ruso, es la compañía propietaria del Zenit, el club campeón de la última Premier League Rusa y, además, uno de los principales patrocinadores de la propia Federación Europea.
Miller ya ha negociado esta posibilidad con los 14 mayores equipos de Rusia y algunos grandes clubes ucranianos y está convencido de que la nueva competición podría arrancar en el otoño de 2015. Aunque antes tendrá que superar algunos obstáculos.
Por ejemplo, la oposición que ya han manifestado las federaciones de Rusia y Ucrania que temen perder poder si el proyecto sale adelante. También con el tradicional rechazo de la FiFA y su presidente Sepp Blatter a las competiciones supranacionales.






