El Abierto de México se despide de la tierra batida para acabar con el monopolio de los tenistas españoles

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A partir de 2014, el Open de México patrocinado por ‘Telcel’, que se celebra en Acapulco abandonará la tierra batida para pasarse a la pista rápida. Una fórmula con la que trata de evitar que se mantenga el predominio de la ‘armada española’.

Pero este año, todavía David Ferrer, campeón de las dos últimas ediciones, Nicolás Almagro y quizá Rafael Nadal, a quien se espera, volverán a ser las estrellas de un torneo que celebrará su vigésimo aniversario.

Después Acapulco aspira a convertirse en una buena preparación para los torneos estadounidenses del Masters 1000, como ya lo son ahora sus principales competidores, los campeonatos de Miami e Indian Wells.

De ese modo, los organizadores mexicanos aspiran a mantener a la ‘armada’ pero ponerla a competir con rivales como Novak Djokovic, Roger Federer, Andy Murray o Tomás Berdych que resultan también resultan fundamentales en cualquier torneo con aspiraciones globales.