Britney Spears y su prometido Jason Trawick han cancelado su boda, prevista para el mes de diciembre. Al parecer, las continuas discusiones han provocado el sorprendente desenlace, que aleja la posibilidad de que la cantante asiente definitivamente la cabeza.
Según una información de la web estadounidense RadarOnline, recogida por Europa Press, “Britney y Jason habían planeado casarse a finales de diciembre, pero últimamente han discutido demasiado y han cancelado su enlace”, confirmaba una fuente cercana a la pareja.
“Están diciendo a todos sus amigos que la han pospuesto, pero probablemente decidan no casarse. Britney piensa que Jason actúa más como un segundo padre que como su pareja”, señala la misma fuente.
Pero esta podría no ser la única razón. “Britney y Jason duermen en habitaciones separadas desde hace tiempo. Cuando tenía los shows de Factor X, Jason en vez de dormir con ella, descansaba en la habitación contigua”, revela la fuente que añade que “Jason siente que es la niñera de Britney y su relación casi alcanza un acuerdo comercial más que un romance. Jason ama a Britney y a los niños, pero él simplemente no puede verse el resto de su vida con ella”.
“Los padres de Britney están absolutamente devastados”, concluye.







