“Las mujeres políticas con rasgos faciales estereotipadamente femeninos son más propensas a ser republicanas que demócratas”, según un análisis por computadora de sus rasgos faciales, realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), del que informa El Nuevo Herald.
Según dicho estudio, las parlamentarias estadounidenses del Partido Republicano lucen más femeninas que sus oponentes del Partido Demócrata. Sin embargo, los parlamentarios republicanos masculinos tienden a verse menos típicamente masculinos que sus oponentes demócratas, de acuerdo con la investigación, que será publicada en la revista Journal of Experimental Social Psychology.
El informe, elaborado a partir del ingreso de los retratos de 434 miembros de la Cámara de Representantes en un programa informático, no tuvo en cuenta peinados, joyas o maquillaje.
El modelo comparó los rostros basado en más de 100 rasgos, incluyendo la forma de la mandíbula, la ubicación de las cejas, la colocación de los pómulos, la forma de los ojos, el contorno de la frente y la carnosidad de los labios.
“No estábamos mirando el peinado, las joyas o si una persona llevaba maquillaje o no”, afirmaron las autores de la investigación . “Queríamos obtener una medida objetiva de cuán masculino o femenino es un rostro”.
Las diferencias fueron tan pronunciadas que 120 estudiantes políticamente desinformados pudieron adivinar con sólo mirar las fotografías la afiliación política de los legisladores, con una precisión que superaba el azar.
Las autoras del estudio reconocen que es necesaria más investigación para entender las razones de las correlaciones, pero la marca política podría ser en parte responsable.
“El Partido Demócrata está asociado con las políticas sociales liberales que apuntan a disminuir las desigualdades de género, mientras que el Partido Republicano está asociado con cuestiones de política socialmente conservadoras que tienden a reforzar los roles sexuales tradicionales”, dijo Johnson.
“Estas plataformas políticas se manifiestan en la imagen de cada partido, al parecer también en las características físicas exhibidas por los políticos”.







