Ayer saltaba la noticia de que un colegio madrileño había sido embargado por orden judicial durante las clases y con los alumnos dentro de las aulas, que vieron como unos operarios se llevaban hasta las pizarras y los pupitres lo que provocó mucha polémica.
El centro educativo en cuestión es el Santa Illa, situado en el distrito de Chamartín, y hoy la noticia es que el colegio recuperado su mobiliario y material escolar y deportivo, que les había sido embargado por una deuda que tiene la empresa responsable del centro con la Seguridad Social, pero también que la modelo y actriz Mar Flores lleva a sus hijos a dicho cole privado bilingüe, tal y como ha relevado el diario Qué en su edición digital.
Y lo saben porque la modelo y su marido, Javier Marino, estaban entre los padres que se acercaron hasta el colegio para conocer cuál era la situación y cuáles las medidas que iban a tomar al respecto, convocados a una reunión por el centro, en la que se decidió que los niños no asistieran a clases hoy viernes y que el lunes volvieran al centro con normalidad.
Explicaciones que eran necesarias tras el revuelo que se montó por un embargo vivido un día lectivo y, por tanto, en vivo y en directo por los 160 alumnos, de 3 a 17 años, que cursan sus estudios en el colegio. Al parecer, se llevaron hasta las tizas.







