El Real Madrid ha cosechado un valioso empate ante el CSKA de Moscú en un campo congelado en el que era complicado mantenerse en pie. La peor noticia para los merengues es la lesión de Benzema en los primeros minutos por un mal gesto al intentar rematar.
El partido estuvo marcado por el frío y por el estado del campo, que sin estar en pésimas condiciones, influyó en la precisión de los pases de los jugadores, que cometieron muchos errores sin poder dar continuidad al juego.
Cristiano Ronaldo marcó el primer gol del partido en el minuto 28, con el que el Real Madrid tomaba el control del marcador y del encuentro, y con ese control y unas cuantas llegadas más, el equipo blanco durmió la contienda, hasta el minuto 93 donde en una jugada aislada a balón parado los rusos consiguieron el empate gracias a Wernbloom.
Mourinho da por bueno el resultado para la vuelta, aunque no conviene confiarse ante un equipo que en fases del partido ha dado muestras de poder ser peligroso jugando al contraataque.






