La Federación de Fútbol inglesa ha destituido a John Terry como capitán de la selección británica.
Terry pierde el brazalete hasta que se celebre el juicio por los supuestos insultos racistas proferidos a Anton Ferdinand, del QPR, durante un partido de la Premier League el 23 de octubre.
El defensa y capitán del Chelsea, de 31 años, se ha declarado inocente de las acusaciones que pesan sobre él, pero la fiscalía británica presentó en diciembre cargos contra el jugador del club londinense por un «delito de alteración del orden público con agravante racial», en base a un vídeo en el que se ve a Terry dirigiéndose a su compatriota en términos supuestamente racistas. Y el juicio está previsto para el próximo 9 de julio.
No es la primera vez que Terry pierde su puesto de capital, en febrero de 2010 el futbolista fue destituido cuando la prensa reveló que tenía una relación sentimental con la mujer de un excompañero de equipo. La decisión la toma el entrenador de la selección, Fabio Capello, y el castigo le duró 13 meses.







