Cine español a la par de un Kaláshnikov

Mario Casas
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La Habana acogerá en estos días la denominada Muestra del Milenio. Con ocho de los últimos filmes realizados por España,  La Habana acogerá en estos días la denominada Muestra del Milenio. Y para ello, en la isla, el actor Mario Casas, conocido por Palmeras en la nieve, entre otras producciones. “Orgulloso y feliz”, les confesó a todos los medios en rueda de prensa. De igual modo, algo más.
 
Qué bien esto de la pantalla grande para poder contar que tengo un buen amigo, veterano de tres guerras, que cuando le da por hablar –cosa que no hace con mucha frecuencia- de los episodios bélicos en Angola, lo salpica con cine ibérico.
 
Cuenta en sus memorias impublicables, que 48 horas antes de su partida el último filme que vio fue Cría cuervos, de Saura, y que durante toda la contienda no dejó de tararear la banda sonora a cargo de Jeanette con su pegajosa melodía Porque te vas. Con la premura en la salida de un barco mercante en 1977 donde todo un batallón viajaba en las bodegas durante 18 días bajo granadas de mortero activadas, olvidaron subir películas en 35 mm  a ese polvorín flotante y sólo atinaron a llevar Los Tarantos, de Francisco Rovira  con el gran Gades en el reparto. Cada noche la misma película para un desembarco en zafarrancho de combate en Luanda con aires flamencos. Luego, en sus noches de nostalgia, imágenes que él atribuía a La dama del Alba, según le escribía a su esposa. Luego, el western Manos torpes, título empleado para con los poco diestros en el uso del fusil. Y ya para colmos, en la primera entrada en combate y bajo los altoparlantes del campamento, que en esos momentos les presentaba a Dyango con Alma, corazón y vida, el recuerdo de otro filme que, aunque gringo,  les hacía retomar  la epopeya del Cid Campeador en son de guerra.
 
No hay cubano vivo o muerto, de cualquier generación, que haya tenido al cine español como compañero y referente en su existencia. Los últimos seriales del llamado “paquete” (una muy autóctona solución extraoficial para tener a mano novedades televisivas y cinematográficas) ya han recorrido la isla de punta a cabo con La Embajada, El Príncipe y Gran Reserva.
 
Bienvenida esta quinta muestra del Nuevo Milenio, que falta nos hace para entretenernos y también pensar un poco más. No le faltan motivos a Casas para declarar que estaba “conectado” con la isla. Lo mismo diría el inmenso Francisco “Paco” Rabal cuando filmó Gallego por estas tierras.