Los trabajos de restauración del monumental reloj británico costarán unos 30 millones de libras y tendrán una duración de tres años. La Cámara de los Comunes ha informado hoy que el Big Ben, la gran campana del reloj de la Torre de Isabel, situado en el lado noroeste del Palacio de Westminster en Londres, será silenciado en 2017 mientras duren una serie de reparaciones urgentes.
“La famosa instalación, patrimonio mundial de la humanidad, dejará de repicar y dar la hora ‘durante varios meses’, y sólo habrá campanadas ‘por acontecimientos importantes’, señaló una portavoz parlamentaria.
“Tanto la gran campana como el reloj y la misma Torre de Isabel serán objeto de varias reparaciones con urgencia, pues hay grietas y problemas de estructura que ponen en peligro su supervivencia”, señaló esta portavoz.
Se calcula que el proceso de reparación, que supondrá un coste de unos 29 millones de libras (37.5 millones de euros), durará unos tres años, y también incluirá una renovación del mecanismo del reloj y cambios en los colores para reproducir el diseño original.
Construida en 1856 y de 96 metros de altura, la Torre de Isabel tiene grietas y corrosión en su tejado de hierro, y se debe cambiar la estructura que aguanta las campanas, incluida la más grande y conocida como el Big Ben, que se instaló en 1859.
Se colocará además un ascensor para mejorar el acceso al campanario, al que ahora se llega subiendo 334 escalones, mientras que las luces que iluminan las manillas del reloj serán sustituidas por otras de bajo consumo.
«Estas obras son necesarias a corto plazo, pero servirán para preservar el Big Ben y asegurar su sostenibilidad a largo plazo», explicó.
El Guardián del Reloj, Steve Jaggs, dijo por su parte que, aunque «un equipo de mecánicos altamente cualificados mantienen diariamente esta joya victoriana, para que el reloj continúe dando la hora ahora hay que inspeccionarlo bien y restaurarlo», según señala el informador mx.
«Este proyecto nos permitirá dar a uno de los monumentos más conocidos del Reino Unido el cuidado que tan desesperadamente necesita y merece», apostilló.







