El autodenominado Estado Islámico aprueba una serie de restricciones con el fin de frenar las violaciones a las mujeres secuestradas. El autodenominado Estado Islámico (EI) ha promulgado una ley donde ha detallado cuándo sus miembros “propietarios” de mujeres esclavas podrán mantener relaciones sexuales con ellas. Una medida que lleva en vigor desde enero y que ha podido conocer este martes la agencia estadounidense Reuters gracias a una serie de documentos obtenidos por las fuerzas armadas de EEUU en marzo. Esta regla tiene como objetivo el intentar frenar las violaciones a las mujeres secuestradas, según el texto.
La nueva norma, con una amplia retórica religiosa, prohíbe a padres e hijos a tener sexo con la misma esclava y a que el propietario de una mujer y una hija mantengan este tipo de relaciones con ambas, entre otras restricciones. Los copropietarios de una mujer cautiva no podrán tener relaciones con ella porque está vista como “parte de una propiedad conjunta”.
“Algunos de los hermanos han cometido violaciones en el asunto del tratamiento de las esclavas. Estas violaciones no están permitidas por la sharia (ley islámica) porque estas normas no han sido tratadas desde hace años ¿Hay advertencias en torno a este asunto?”, se pregunta la norma.
El texto escrito por los teólogos del autodenominado Estado Islámico insta a los amos de una esclava a “mostrar compasión hacia ella, ser amables, no humillarla y no asignarle trabajos que no sea capaz de hacer”. Un amo no debería venderla a un individuo que sabe que la tratará mal, sentencia.
Dáesh ha ido más allá y ha llegado a crear un departamento de “botines de guerra” para gestionar la esclavitud, entre ellas las de mujeres.







