La AEDE defiende la libertad de prensa recordando que los medios españoles han destapado numerosos casos de corrupción en los últimos años. La Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) ha cargado contra el artículo de The New York Times en el que se acusa a la prensa española de sucumbir a presiones políticas y empresariales. En un comunicado, los editores denuncian que el texto del diario estadounidense hace una “caricatura de la realidad informativa” en España y rechaza que haya habido un retroceso en la libertad de prensa como asegura el rotativo.
Por el contrario, la AEDE defiende que España es “un país caracterizado por la pluralidad mediática, en el que continuamente están naciendo nuevos medios de comunicación con líneas editoriales variadas”. Asimismo, recuerda “los numerosos casos de corrupción política y empresarial que las principales cabeceras españolas han destapado en los últimos años”.
Los editores de prensa españoles reivindican en la nota su labor informativa y ponen en valor “la investigación y la rigurosidad por las que se rigen sus redacciones para actuar como conciencia crítica del poder”. Esta misión, añaden, “ha sido especialmente notoria durante los años de crisis, cuando el cuestionamiento de las estructuras tradicionales ha sido especialmente intenso por parte de los medios de comunicación”.
Según los editores “ el artículo no describe la realidad” y lo encuentran “desafortunado y lleno de convencionalismos sin contrastar”, algo “particularmente sorprendente en un medio de tanto prestigio”. Por último, la AEDE concluye que “la libertad de prensa goza de muy buena salud y lo demuestran los más de 17 millones de lectores fieles que eligen la prensa como el mejor medio para informarse”.
Indignación en El País
El País, uno de los medios a los que se refiere expresamente el artículo de The New York Times, ha mostrado su indignación de dos maneras: en primer lugar, despidiendo de manera fulminante a Miguel Ángel Aguilar como columnista -declaró al rotativo de EEUU que “los periódicos están en manos de los acreedores”-; en segundo lugar, dejando de publicar el suplemento de 12 páginas con artículos de The New York Times que venía difundiendo desde 2004, una ruptura definitiva, según informa infoLibre.







