‘Let it be’ iba a recibir en un primer momento el título de ‘Get back’. Un último intento frustrado de Paul McCartney por volver a los orígenes. Los Beatles siguen vivos para muchos de sus incondicionales. Sin embargo, lo cierto es que el último disco que publicó la mítica banda británica ahora cumple 45 años. Fue un 8 de mayo de 1970 cuando salió a las calles ‘Let it be’.
El disco que terminó por convertirse en la despedida de una de las más emblemáticas bandas musicales de todos los tiempos se había grabado en realidad antes que ‘Abbey Road’. Los tiempos de producción y algunos puntos de disconformidad entre John, Paul, George y Ringo hicieron que esta entrega se convirtiera en su particular testamento común.
En el repertorio de este disco se encuentran temas tan jaleados y queridos por muchos seguidores como ‘Don’t let me down’, ‘Get back’, ‘The Long and Winding Road’… Y, por supuesto, el tema que acabó prestando su título a toda la compilación: ‘Let it be’. Nótese el acabó porque en un primer momento se había pensado en el nombre de ‘Get back’ para esta entrega.
La idea la aportó Paul McCartney, que con este título buscaba mostrar a sus seguidores un regreso a las raíces del grupo y la firme intención de volver a tocar en directo en un último gran concierto que devolviera al cuarteto el calor del público. Y es que, los chicos de Liverpool no se habían subido a las tablas del escenario desde el final de su gira americana del año 1966.
Con esta premisa, se comenzó a grabar incluso un documental sobre el grupo y sus entresijos. El proyecto, nunca culminado, se le encargó al director Michael Lindsay-Hogg. El último gran concierto, para el que se barajaron escenarios tan insólitos como las pirámides de Egipto, un hospital infantil y un barco, finalmente fue un tributo a sus orígenes: una azotea. Esta vez, la del estudio de grabación de Apple Records.







