La decisión de Rabat de no asumir la organización de la Copa de África que le había sido adjudicada condena a sus internacionales a no competir hasta 2020. El temor a una epidemia de ébola ha terminado por salirle caro a Marruecos. Su Selección Nacional de Fútbol no podrá competir en torneos internacionales hasta pasadas las dos próximas ediciones de la Copa de África. La decisión del país magrebí de no acoger el torneo este año se ha traducido en esta dura sanción.
La pena la ha decretado la Confederación Africana de Fútbol (CAF). El máximo organismo del deporte rey en el continente africano ha decidido este viernes que Marruecos no podrá participar en las dos próximas ediciones de la Copa de África, a celebrarse en los años 2017 y 2019. Sin embargo, llegará justo a tiempo de poder participar en el Mundial de Catar de 2022.
En la reunión de la institución mantenida este viernes en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, también se ha decidido multar a la Federación marroquí con 883.000 euros en concepto de sanción y con 8 millones de euros más por los “daños materiales sufridos”, tal y como se recoge en el comunicado oficial en la página web de la CAF.
A las puertas de que Ghana y Costa de Marfil disputen este domingo la final del torneo que debía haber organizado Marruecos, se confirma el peor de los escenarios posibles para los jugadores del país que hubiera sido anfitrión. La nación magrebí, temerosa de una epidemia de ébola por la llegada de forofos y jugadores de países infectados, ofreció a CAF retrasar la competición hasta 2016 o bien intercambiar papeles con el organizador de 2017. Ninguna de las dos opciones convenció al organismo.
Igual que en esta edición del torneo a punto de concluir, Marruecos se perderá los próximos encuentros de Sudáfrica 2017 y Camerún 2019. La vuelta al circuito internacional de la Selección tendrá lugar en la Copa de África de Costa de Marfil 2021. Justo a tiempo de buscarse un hueco para el Mundial de Catar a celebrarse un año después.






