Cierra sus puertas la fábrica de las famosas Muñecas Marín de Chiclana. Las ‘figuritas’ flamencas y taurinas que se vendían como souvenir para muchos turistas (y otros tantos locales), ya no se producirán más, porque su fábrica se ha visto obligada a declararse en quiebra.
Estas muñecas han llenado de recuerdos las estanterías, los frigoríficos y los televisores desde 1928, cuando comenzaron a producirlas. Pero la fuerte competencia que supone el mercado asiático y la crisis del país, ha hecho imposible que sus puertas siguieran abiertas.
Las preciosas flamencas, posando en cada alto de las sevillanas, con sus vestidos y tocados que reflejan a las mujeres de Chiclana en fiestas, han hecho bailar los recuerdos de los visitantes, que no se llevaban sólo una figura, si no un ‘typical spanish’ como rezaba su eslogan.
Ahora, las muñecas descansarán en el Museo Marín, que fue creado por el hijo del fundador, Ernesto Marín, mientras la empresa comenzaba a perder beneficios, para asegurar un espacio donde aún se pueda recordar lo que antes fue un símbolo de España.







