Contra el aborto y el matrimonio homosexual y a favor de la reforma laboral: así son los fichajes del PSC

Miquel Iceta, Primer secretario del PSC

Reformar la Constitución, «votar un acuerdo y no pactar una votación», dejar sin efecto la aplicación del 155 y defender la Ley de Educación de Cataluña (LEC). Esos son los cuatro principios que han unido al PSC con Units per Avançar para las elecciones del 21-D. Los socialistas se alían con los vestigios de Unió en aras de seducir a los nacionalistas moderados.

Votaré al PSC sin complejos”. La confesión que ha hecho este miércoles el ex líder de CiU durante tantos años en el Congreso de los Diputados, Josep Antoni Duran i Lleida, revela el giro estratégico (¿hacia la derecha?) que quiere abordar el socialismo catalán. Sin ir más lejos, Ramón Espadaler, uno de los representantes insignes de Unió y ex conceller de Interior con Artur Mas, será el número tres en la lista del PSC por Barcelona.

La decisión de incluir a Espadaler en el pódium de la lista por Barcelona ha molestado profundamente en el ala más izquierdista del partido liderado por Miquel Iceta, que no entienden esta adhesión a unos políticos con un historial repleto de decisiones contradictorias con el PSC y el PSOE.

No al aborto y al matrimonio homosexual y sí a la reforma laboral

Ramón Espadaler fue uno de los políticos (entonces dentro de CiU) más efervescentes en contra de la ley que regularizaba el matrimonio entre personas del mismo sexo, impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero en su primer año de presidencia. De hecho, la mayoría de los representantes del partido catalán presentes en el Congreso de los Diputados votaron junto al PP en contra de esta nueva legislación.

El flamante número tres del PSC por Barcelona, lejos de admitir un cambio de parecer, insiste en que su criterio contra el matrimonio homosexual se mantiene. Algo que no debe ser “un problema” para la candidatura, confiesa.

Desde luego no parece que vaya a serlo, teniendo en cuenta que el historial de los políticos que se han aliado con el PSC contiene experiencias igual de contrarias a los preceptos del PSOE. Por ejemplo, Duran i Lleida fue favorable a la ley del aborto planteada por Alberto Ruíz Gallardón. Una ley que tumbaba el avance iniciado por Zapatero años atrás.

Por otro lado, en los años en los que Duran i Lleida lideraba a CiU en el Congreso de los Diputados, los nacionalistas catalanes votaron a favor de la reforma laboral impulsada por Mariano Rajoy a comienzos de 2012. Una reforma que deterioró los derechos laborales de millones de trabajadores.

Una cercanía entre CiU y PP que se ha ido reproduciendo desde los años del Majestic hasta hace apenas dos años. Juntos aprobaron la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro y la Ley de Estabilidad Presupuestaria que ahora se emplea contra Manuela Carmena.

Además de estas decisiones, a priori contrarias a la ideología del PSC, algunos socialistas quizá se pregunten si es positivo para el partido recibir el apoyo de políticos (Duran i Lleida) que en su momento hicieron campaña electoral con mensajes presumiblemente racistas.

“La gente no se va de su país por ganas, sino por hambre, en Cataluña no cabe todo el mundo”, señalaba un cartel electoral con el rostro de Duran i Lleida.