Constructoras, inmobiliarias y automovilísticas, las más afectadas por la guerra comercial

EEUU estados unidos bandera alambre de espino muro carcel
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Las guerras comerciales nunca fueron buenas. La historia está repleta de ellas desde que existe el comercio internacional, pero hoy por hoy siguen siendo un asunto de plena actualidad debido a las últimas medidas económicas impuestas por la Administración Trump que han encontrado respuesta por parte de los países afectados.

“Una guerra comercial comienza cuando un estado decide desde subir los aranceles hasta la prohibición de toda la importación de un producto a un país o conjunto de naciones. Como consecuencia, los países afectados adoptan regulaciones similares como represalia que, generalmente, provocan que nuevas medidas entren en escena”, explica Gastón Apraiz, director de Inverpriban.

El presidente de Estados Unidos ha anunciado su intención de imponer el aumento de los aranceles a las importaciones de acero en un 25% y a las de aluminio un 10%, además de una lista de 1.300 productos chinos sobre los que cargará aranceles del 25%.

Trump ha eximido de momento a Europa de la imposición de aranceles, no obstante desde Inverpriban han analizado qué sectores serían los más afectados si finalmente el presidente de EEUU cambia de idea.

En la medida en que los países interponen barreras (arancelarias) y, en este caso, Estados Unidos frente a los productos de China y, quizá más adelante, a Europa, supone un riesgo para muchos países, entre ellos, España. El interrogante es dónde van a colocar China y Europa sus productos, lo que podría afectar directamente a las empresas que podrán ver un aumento de sus costes de producción y, por tanto, que repercuta negativamente en las cuentas, señalan desde esta gestora.

“En cuanto a las empresas españolas puede haber una repercusión para aquellas que operan con acero dentro de la Unión Europea, como pueden ser empresas constructoras, inmobiliarias y del sector automovilístico, lo que generará un repunte en los costes y un aumento de precios que afectará al consumidor y por ende a los índices de inflación,” apunta Gastón Apraiz.

Esta situación que sufrirán las empresas generará como resultado directo el aumento de los precios, por lo que los consumidores tendrán que pagar más por el mismo producto. Teniendo en cuenta lo anterior, desde Inverpriban señalan que “el contexto será determinado por un efecto dominó, provocado por las políticas proteccionistas, un panorama inestable y de volátil que producirá un aumento del temor de los inversores”.