Cifuentes reprocha a Marhuenda que no haya llamado para disculparse por los audios del ‘caso Lezo’

Cristina Cifuentes
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Las grabaciones del ‘caso Lezo’ están desvelando nuevos episodios de lo que muchos llaman las ‘cloacas del Estado’: Ignacio González ansiando que los nombramientos judiciales sean favorables, movimientos alertando de operaciones y periodistas maniobrando para proteger y contragolpear. Unas escuchas por las que Francisco Marhuenda y Mauricio Casals, director y presidente de La Razón, han tenido que dar explicaciones ante el juez de la operación por supuestas coacciones a Cristina Cifuentes.

Unas conversaciones donde se desveló cómo el también tertuliano prometía a Edmundo Rodríguez, hoy encarcelado por la operación policial y consejero de La Razón, una campaña de desprestigio contra Cifuentes por denunciar la presunta corrupción en el Canal de Isabel II. Un escenario que la presidenta de la Comunidad de Madrid, en una entrevista en Onda Cero, ha reconocido que “ha sido muy desagradable”.

Y es que la decepción de Cifuentes con Marhuenda es total, más al ver la reacción del director del medio: “Me hubiera gustado una llamada para pedir disculpas. Es un tema de educación”. De hecho, la ‘promesa’ del entrevistador, Carlos Alsina, de gestionar esa disculpa al ser compañero de grupo de comunicación ya no sirve para la dirigente popular. “Las cosas hay que hacerlas en el momento. He estado personalmente dolida y ahora ya no lo estoy. He decidido pasar página”, ha recalcado la líder del PP de Madrid.

Y es que la decepción de Cifuentes con Marhuenda es total, más al ver la reacción del director del medio: “Me hubiera gustado una llamada para pedir disculpas. Es un tema de educación”. De hecho, la ‘promesa’ del entrevistador, Carlos Alsina, de gestionar esa disculpa al ser compañero de grupo de comunicación ya no ha servido para la dirigente popular. “Las cosas hay que hacerlas en el momento. He estado personalmente dolida y ahora ya no lo estoy. He decidido pasar página”, ha recalcado la líder del PP de Madrid.

Unas semanas desde que estalló la ‘operación Lezo’ que han acabado con Ignacio González en la cárcel y donde la propia Cifuentes se vio obligada a declarar como testigo por esas coacciones. Sin embargo, la declaración de la presidenta regional sirvió para que el juez Eloy Velasco descargase la imputación que se le atribuía a Marhuenda y Casals. Pero, pese al malestar por el contenido de las grabaciones y que los delitos investigados no se produjeron al ver la decisión judicial, la conservadora ha aseverado que es “un asunto del que no me gusta mucho hablar”.

El efecto de la corrupción en la actualidad madrileña

Respecto a cómo ha sentado la trama que lideró González en la actualidad madrileña, Cifuentes ha lamentado que mientras ella trabaja “más de 15 horas al día”, sucedan “estas cosas”. “Los que militamos en el PP nos sentimos estafados”, ha reprochado dirigiendo la mirada al que fuera presidente de la Comunidad de Madrid. De esta manera, la popular ha apuntado que la lucha contra la corrupción se logra “con hechos y no con palabras”.

A pesar de esa batalla que la dirigente ha recalcado que está llevando a cabo el PP actual, en las encuestas no pasan desapercibidas los últimos casos de corrupción. Algo que no ha sorprendido a Cifuentes: “Me parece normal que con la que está cayendo que el PP se resienta en las encuestas”. Aun así, el optimismo también ha tenido tiempo de aparecer: “Tengo esperanza de que en los dos años que quedan (de legislatura), los ciudadanos vean que en el PP de Madrid somos los primeros que luchamos contra la corrupción”.

Asimismo, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha querido incidir en un ‘punto a favor’ que juega respecto a sus predecesores: la corrupción en la región son cosas del pasado. “Los casos que salen son de hace muchos años. En lo que llevo de gobierno, no ha ocurrido nada ilegal”, ha manifestado. No obstante, la Justicia no ha dejado de apuntar a la bancada parlamentaria que capitanea Cifuentes, como está haciendo con su diputada Josefa Aguado, salpicada por el caso Gürtel. O como sucede con la hermana de Ignacio González que aparece en las grabaciones de la ‘operación Lezo’ –aunque no está imputada-.