China sigue acumulando deuda estadounidense en plena amenaza de guerra comercial

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La amenaza de una guerra comercial entre EEUU y China no parece haber afectado a las inversiones chinas en la deuda pública estadounidense, una de las principales bazas con las que cuenta el gigante asiático si la escalada de aranceles se pone demasiado seria.

De acuerdo con las cifras publicadas por el Departamento del Tesoro, China, el mayor tenedor extranjero de deuda de EEUU, agregó 8.500 millones de dólares a sus tenencias en febrero, la mayor subida en seis meses, hasta alcanzar una cifra de 1,18 billones de dólares. Curiosamente el segundo mayor tenedor extranjero, Japón, sí redujo su exposición a los ‘treasuries’, hasta una cifras de 1,06 billones de dólares que se comparan con los 1,07 billones de enero.

En total, China compró un 15.000 millones de dólares en valores del Tesoro a largo plazo en febrero, pero debido a factores como las fluctuaciones de precios sus tenencias solo aumentaron aproximadamente en la mitad de esa cifra. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años subió 16 puntos en el transcurso de febrero, hasta el 2,86%.

Los tenedores europeos también aumentaron las compras de bonos ‘yanquis’, desembolsando 22.000 millones en valores a largo plazo, liderados por Reino Unido, con compras por valor de 18.000 millones de dólares. No obstante, esta cifra puede llevar a engaño, ya que los datos del Tesoro estadounidense muestran el lugar desde el que se realiza la transacción, no la nacionalidad del comprador, por lo que un centro financiero como la City puede ser un elemento de distorsión.

En total, 43.000 millones de dólares en bonos se sumaron a las carteras extranjeras, el segundo mes consecutivo de flujos positivos.

Aunque hasta marzo la Administración Trump no anunció los aranceles sobre el acero y el aluminio, los primeros síntomas de la guerra comercial se vieron ya en febrero, cuando el Departamento de Comercio aconsejó a la Casa Blanca la imposición de controles. En enero el Gobierno estadounidense ya había anunciado los primeros aranceles sobre los paneles solares y las lavadoras.

Las tenencias de China, sin embargo, dan a entender que la sangre no llegará al río, o que cuanto menos el gigante asiático tiene munición de sobra si hay una escalada en la guerra comercial. Christopher Dembik, macroeconomista jefe de Saxo Bank, ya avanzaba hace unas semanas de que “la globalización hace que los países dependan unos de otros neutralizando el riesgo de guerra comercial, como sucedió en la década de 1930”. “Debido al alto nivel de deuda de los EEUU y la dependencia de la voluntad de China de comprar T-Bonds, EEUU no puede luchar realmente contra la competencia china. Donald Trump amenaza con que va a suceder lo peor para que sus aliados hagan concesiones”, señalaba este experto.