Esta medida se produce en medio de crecientes tensiones comerciales y diplomáticas, en las que Pekín denuncia presiones injustificadas por parte de Washington.
Nuevos aranceles sobre productos agrícolas
El Ministerio de Finanzas de China ha detallado que las nuevas tarifas afectarán a diversos productos de importación estadounidense.
China aplicará un arancel del 15% al pollo, trigo, maíz y algodón, y un 10% a la soja, la carne de cerdo y vacuno, pescado y marisco, frutas y productos lácteos.
Estas medidas entrarán en vigor el próximo 10 de marzo, incrementando las dificultades para los exportadores estadounidenses que ya enfrentan restricciones en el mercado chino.
China denuncia a EEUU ante la OMC
El Ministerio de Comercio chino, que había advertido previamente sobre posibles contramedidas, ha presentado una queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Pekín sostiene que las medidas arancelarias unilaterales de Washington violan las normas internacionales y dañan la cooperación comercial entre ambos países.
Además, China ha decidido activar su “lista de entidades no fiables”, imponiendo sanciones a diez empresas estadounidenses vinculadas a la venta de armas a Taiwán. Según el Gobierno chino, estas compañías han «socavado gravemente la soberanía nacional, la seguridad y los intereses de desarrollo» del país asiático.
China se defiende de las acusaciones sobre el fentanilo
Uno de los argumentos esgrimidos por Washington para justificar el aumento de aranceles es la supuesta falta de acción de China contra el tráfico de opioides sintéticos, incluido el fentanilo.
China niega las acusaciones y asegura que sus políticas de control de drogas son de las más estrictas del mundo
Desde Pekín, aseguran que la cooperación con EEUU en la lucha contra el tráfico de drogas ha sido «extensa y profunda», con «resultados notables».
Tensión comercial en aumento
China acusa a Washington de actuar de manera unilateral y de ignorar las normas del comercio internacional, además de recurrir a tácticas de presión económica.
«Esperamos que EEUU maneje los problemas de manera objetiva y racional y regrese al camino correcto del diálogo igualitario lo antes posible», ha señalado un portavoz chino
Las tensiones entre ambas potencias siguen escalando, con un conflicto que no solo abarca lo comercial, sino también lo geopolítico. El futuro de la relación entre EEUU y China sigue siendo incierto, mientras ambas naciones refuerzan sus estrategias de presión y defensa de sus intereses económicos.