El documento, presentado por registro de entrada, cita textualmente el artículo 27 del Estatuto de Autonomía y el artículo 8.d) de la Ley 5/1983 del Gobierno Valenciano, en los que se fundamenta la renuncia. “De acuerdo con lo establecido en el artículo 27 del Estatuto de Autonomía y en el artículo 8.d) de la Ley 5/83, de 30 de diciembre, del Gobierno Valenciano, renuncio al cargo de president de la Generalitat, para que quede constancia ante estas Corts”, reza el texto oficial.
Seis horas después de su anuncio público
El propio Mazón había adelantado a primera hora de la mañana su intención de dimitir, asegurando que “no puede más” a nivel personal y que la Generalitat “necesita un nuevo tiempo” tras el desgaste institucional y político derivado de la Dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 229 fallecidos en la provincia de Valencia.
El anuncio se produce en un contexto marcado por la presión de las asociaciones de víctimas y las críticas a su gestión durante la catástrofe.
La renuncia llega en pleno proceso judicial por la gestión de la Dana y con el PP valenciano buscando relevo interno para mantener la estabilidad del Consell
A la espera de un nuevo president
En su intervención, Mazón apeló a la responsabilidad de la mayoría parlamentaria para acordar un nuevo jefe del Consell “con serenidad y altura de miras”. El registro de su renuncia pone en marcha ahora el procedimiento previsto en el Estatuto de Autonomía, que contempla la comunicación formal a la Presidencia de Les Corts y la apertura de consultas para designar al sucesor.
Fuentes parlamentarias habían apuntado por la mañana que el trámite se realizaría “en los próximos días”, aunque el propio Mazón decidió acelerar los plazos y dejar constancia oficial de su salida el mismo lunes.
La Mesa de Les Corts notificará la renuncia y activará el calendario de consultas para la investidura del nuevo jefe del Consell
Con este gesto, el hasta ahora president culmina un año marcado por la crisis institucional y por la pérdida de apoyo social tras la tragedia de la Dana. Su salida abre una nueva etapa política en la Comunitat Valenciana, en la que el Partido Popular deberá decidir si mantiene la línea de continuidad o apuesta por un relevo que simbolice un cambio de rumbo.





