Calviño dice que se reducirá la deuda y el déficit desde este año

Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa

Nadia Calviño. Autor: Pool Moncloa/César P Sendra

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La vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ha señalado este martes que se va a aprovechar el crecimiento económico esperado tras la crisis para reducir los niveles de déficit y deuda pública ya desde 2021, aunque ha matizado que se trata de una prioridad «a medio plazo» cuando se recupere el crecimiento económico.

«Vamos a aprovechar el crecimiento económico que todos esperamos este año y los siguientes para ir reduciendo ya desde 2021 el déficit público y la deuda pública. Es la senda de estabilidad fiscal que hemos enviado a las instituciones europeas hace más de una semana, pero todos entendemos que ésta tendrá que ser una de nuestras prioridades a medio plazo cuando se recupere el crecimiento económico», ha apuntado.

Ahora, la prioridad principal del Ejecutivo se basa en seguir avanzando en el proceso de vacunación para conseguir así recuperar la economía. «Si algo hemos aprendido es que la salud humana y económica van de la mano», ha remarcado.

Además, Calviño ha asegurado que entre las prioridades principales se seguirá protegiendo la estabilidad financiera, con una acción responsable y gracias a la confianza de los mercados, se continuará con la protección al tejido productivo, el empleo y las rentas de las familias y se pondrá el foco en la implementación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Llamamiento a los grupos políticos

Sobre el Plan de Recuperación, Calviño espera que pueda contar con un amplio acuerdo de las fuerzas políticas del país, aunque ha asegurado que no ha escuchado nada por parte de los grupos que le lleve a pensar que no están de acuerdo con sacarlo adelante.

La ministra ha recordado que ella misma ha presentado el Plan a los grupos políticos, así como a expertos económicos y organismos, y que «nadie» le ha transmitido que el Plan esté totalmente desorientado. «Tenemos que remar todos en la misma dirección», ha insistido durante su intervención en la clausura de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar.

En este sentido, ha remarcado también la importancia de la colaboración público-privada para que a través de la inversión pública se pueda movilizar la privada e impulsar la recuperación del país.

Calviño ha destacado su «orgullo» por las empresas del país y ha instado frente a los empresarios a tener una mayor autoestima y no caer en el riesgo de «autoflajelarse» y poner como ejemplos países de los que España «no tiene nada que envidiar».

En cuanto a las reformas incluidas en el Plan de Recuperación, Calviño ha apuntado que cuentan con un calendario «muy ambicioso», que pretenden corregir desequilibrios. En el caso del mercado laboral, por ejemplo, ha destacado la «responsabilidad» de los agentes y su disposición de trabajar juntos para que de aquí a final de año España pueda contar con un nuevo marco normativo que ataje la precariedad, el desempleo juvenil o la temporalidad.

«La prioridad tiene que ser la creación de empleo, pero este debe ser de calidad, no basado en la precariedad y contratos temporales, particularmente para jóvenes», ha remarcado la ministra durante su intervención.

Competitividad

En cambio, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Marc Puig, ha lamentado que se han sentido «excluidos» de los procesos de deliberación sobre los fondos europeos, de los que España prevé recibir 140.000 millones hasta 2026 para abordar reformas e inversiones.

Según ha explicado Puig, el IEF realizó en colaboración con IESE un diseño para el despliegue del Plan de Recuperación, con iniciativas publico-privadas «que no tuvo seguimiento». «Nuestro compromiso institucional es incuestionable, pero nos cuesta entender por qué no se aprovecha las ventajas de una actuación conjunta administración-empresas», ha remarcado.

Sobre los objetivos en cuanto a fiscalidad del plan, Puig ha asegurado que desde el IEF apoyan los esfuerzos para reequilibrar las cuentas públicas, pero ha pedido que ese marco tributario no penalice a España competitivamente ni amenace la continuidad de las empresas, mientras que en materia laboral, ha reclamado convertir su eje principal en combatir el desempleo y la situación de los jóvenes.

Ejemplo de Italia

Como ejemplo de cuál debe ser, en su opinión, el camino adecuado, Puig ha citado el caso de Italia y el plan de recuperación que va a poner en marcha el Gobierno que preside Mario Draghi, y que ha resumido en tres ideas: bajada de impuestos, menos burocracia y más competencia. Y eso que, en su opinión, no es Italia precisamente «el ejemplo de país con niveles de deuda menores que el de España».

Además, ha destacado el logro del 86% de aval parlamentario italiano, lo que supone una garantía de continuidad en el tiempo. «Se deben abordar los retos de futuro mediante un acuerdo amplio», ha insistido Puig.

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