Bruselas no se rinde en su disputa con Apple e insiste en los 13.000 millones en ‘ayudas fiscales’

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Bruselas busca revertir la victoria que se anotó Apple ante el Tribunal General de la Unión Europea por una disputa fiscal de 13.000 millones de euros. En su apelación, el bloque comunitario asegura que los jueces utilizaron un “razonamiento contradictorio” sobre la unidad irlandesa del gigante tecnológico.

Un resumen de la apelación publicado el lunes por Bloomberg muestra la determinación de la UE de impugnar la crítica sentencia judicial de julio. La decisión fue un revés para la comisaria Margrethe Vestager, que había hecho de la batalla contra las tecnológicas una de las banderas de su acción.

La Unión Europea considera que el tribunal combinó incorrectamente la falta de empleados de Apple en dos unidades irlandesas y el nivel de responsabilidad de la empresa por la propiedad intelectual en las ventas de iPhone y iPad en Europa. Los jueces no sopesaron adecuadamente el análisis de la UE de las sucursales irlandesas y mostraron un “razonamiento contradictorio” en una parte separada de sus conclusiones, defiende.

En el corazón de los argumentos legales hay preguntas simples sobre dónde se crea el valor y dónde debe gravarse. Apple argumentó que todas las decisiones importantes sobre los productos de Apple se toman en la sede de la compañía en Cupertino y que las ganancias deberían ser gravadas en EEUU.

La decisión judicial que respaldaba esa opinión causó “consecuencias de gran alcance”, dijo Vestager el año pasado. Los gobiernos europeos son cada vez menos comprensivos con la forma en que las empresas han estado utilizando las reglas sobre licencias de propiedad intelectual para evitar altas tasas impositivas sobre los ingresos corporativos.

Vestager ha estado investigando a una gran cantidad de empresas de productos de marca y tecnología, desde Amazon.com hasta Starbucks, con filiales en países de la UE con políticas fiscales favorables, como Irlanda, Luxemburgo y los Países Bajos.

La UE ahora está sopesando un impuesto para orientar los ingresos, y no los beneficios, generados por las empresas digitales si los esfuerzos globales para reformar los impuestos corporativos no avanzan.

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