Bruselas entierra la ‘tasa Google’ ante la negativa de Suecia, Dinamarca, Irlanda y Finlandia

Pierre Moscovici reconoce que no podrán impulsar el impuesto a los gigantes digitales por la falta de unanimidad en la Unión Europea.

Google

La ‘tasa Google’ se guardará por el momento en un cajón. El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, ha reconocido este martes que es “bastante probable” que no se pueda impulsar en Europa un impuesto a los gigantes digitales tras la falta de unanimidad por los votos en contra de Suecia, Dinamarca, Irlanda y Finlandia.

Las reformas fiscales en la Unión Europea deben contar con el visto bueno de todas las capitales del bloque comunitario. Algo que no se da con este impuesto por la negativa, en un primer momento, de Estocolmo, Dublín y Copenhague. Acto seguido, Helsinki también mostró su oposición.

El Ecofin de esta semana no contará con el impulso de esta medida. Pese a ello, Moscovici ha celebrado que la “gran mayoría” de los países europeos se han mostrado “comprometidos” a aplicar la ‘tasa Google’, lo que ha calificado de “avance”.

En todo caso, el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios ha aseverado que no retirará la propuesta en la Comisión Europea. Según ha declarado, tal y como ha recogido Europa Press, la reforma para aplicar este impuesto es una “base de trabajo” tanto a nivel internacional como nacional.

El vicepresidente para el Euro y el Diálogo Social, Valdis Dombrovskis, ha defendido esta ‘tasa Google’ en una economía “cada vez más digital”. Por lo tanto, ha considerado que el sistema fiscal europeo debe “ajustarse a la nueva realidad digital”.

La propuesta original de la Comisión Europea abogaba por crear un impuesto del 3% sobre la facturación de las multinacionales digitales con unos ingresos que superen los 750 millones en todo el mundo y los 50 millones en el bloque comunitario.

Más información

La Comisión Europea reclama “total claridad” a Washington y advierte de que la incertidumbre arancelaria pone en riesgo un comercio bilateral de 1,7 billones de euros al año.
La economía alemana afronta una creciente dependencia de China en materias primas críticas, componentes industriales y tecnología, mientras el déficit comercial bilateral alcanza los 90.000 millones de euros en 2025.
El presidente del CiDOB alerta del “divorcio” con EEUU y plantea una UE más federal con fiscalidad y defensa comunes.

Lo más Visto