La decisión se produce tras la luz verde otorgada por el Consejo de la Unión Europea en enero para proceder a la aplicación temporal cuando se cumplieran las condiciones necesarias.
La Comisión Europea pone en marcha la aplicación provisional del acuerdo comercial con Mercosur tras culminar Argentina y Uruguay su ratificación
Antes de activar formalmente el mecanismo, Bruselas ha destacado que el ritmo de ratificaciones en el bloque sudamericano abre la puerta a avanzar en el lado europeo, aunque no se ha concretado la fecha exacta de entrada en vigor.
Activación tras 26 años de negociación
El acuerdo político y comercial entre la Unión Europea y los países de Mercosur fue firmado el pasado enero, culminando casi 26 años de negociaciones. El pacto establece un nuevo marco de relaciones comerciales y económicas entre ambas regiones.
La parte comercial, al ser competencia exclusiva de la UE, puede entrar en vigor de manera provisional una vez que al menos un país del bloque sudamericano haya completado su proceso interno. Este requisito se cumplió tras la ratificación formal en Uruguay y Argentina.
La parte comercial puede aplicarse de forma interina al ser competencia exclusiva de la Unión Europea
| Hito del acuerdo UE-Mercosur | Situación actual |
|---|---|
| Firma del acuerdo político y comercial | Enero de 2026 |
| Ratificación en Argentina | Completada |
| Ratificación en Uruguay | Completada |
| Aplicación provisional (parte comercial) | Proceso iniciado |
| Ratificación definitiva UE | Pendiente |
Ratificación definitiva aún pendiente
La entrada en vigor plena del acuerdo requiere un procedimiento más complejo. Además de la aprobación de los Veintisiete, es necesario el consentimiento del Parlamento Europeo, que puede aprobar o rechazar el texto, pero no introducir modificaciones.
El proceso parlamentario permanece en suspenso hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resuelva el recurso presentado por eurodiputados sobre la compatibilidad del acuerdo con el Derecho comunitario. Esta cuestión ha paralizado de facto la ratificación definitiva.
El Parlamento Europeo no votará el acuerdo hasta que el Tribunal de Justicia resuelva el recurso sobre su legalidad
El acuerdo sale adelante pese a la oposición de sectores agrícolas europeos y de varios Estados miembros, entre ellos Francia y Polonia, que han expresado reservas sobre el impacto del pacto en determinados sectores productivos.







