Currently set to Index
Currently set to Follow

Aviso de los expertos: los derechos de CO2 están alimentando la espiral alcista de las materias primas

Contaminación industria

Emisión de gases

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Los derechos de emisión de CO2 se están convirtiendo en un factor que está retroalimentando los precios de la energía, según advierte Pimco en un reciente informe en el que analiza la naturaleza interconectada de los mercados energéticos, así como la complejidad de la transición para abandonar los combustibles fósiles”.

Greg Sharenow, gestor de Pimco, alerta de un “efecto dominó” que ha ido provocando subidas en las principales materias primas, del gas natural al petróleo pasando por el carbón. “La fuerte subida de los precios del gas natural desde agosto ha presionado al alza una serie de productos básicos, como el carbón, la electricidad y el petróleo, al tiempo que ha reducido los márgenes de los usuarios industriales”. Al mismo tiempo, “la reducción forzada de las actividades industriales ha contribuido a aumentar los precios de otras materias primas, como los metales básicos y el amoníaco, cuya producción se está reduciendo para ahorrar gas natural”.

“Por desgracia, la volatilidad de los precios de la energía podría persistir en los próximos meses”, alerta el experto.

Los últimos acontecimientos han puesto de manifiesto lo que creemos que son condiciones clave en el sistema energético, señala el gestor. En primer lugar, “la falta de inversión en general en el lado de la oferta tras años de precios bajos”. También “la reducción de la flexibilidad del sistema” y “la naturaleza interconectada de todos los mercados energéticos, incluido el papel que desempeñan los precios del carbono a la hora de establecer puntos de sustitución entre mercados”.

“Mientras que las energías renovables y las políticas medioambientales han tenido en general efectos deflacionarios durante la última década a medida que crecían las capacidades solares y eólicas, el vaciado de la generación de carga básica (carbón y nuclear) ha dejado el lado de la demanda menos sensible a los cambios de precios”, explica Sharenow. “A medida que el mundo busca la electrificación de los automóviles y de la calefacción y refrigeración residenciales, será necesario invertir en energía de carga base y en almacenamiento para aumentar las redundancias que ayuden a contrarrestar la naturaleza intermitente de las energías renovables”.

Aunque Pimco considera que “es necesario para hacer frente al cambio climático y que motivará el uso de fuentes de energía adicionales no procedentes de los hidrocarburos”, la fijación de los precios del CO2 es “una fuente potencial de presión alcista adicional sobre los precios de las materias primas”. “Estimamos que la subida de los precios del carbono en el último año ha elevado el nivel en el que los precios del gas natural motivan la sustitución por el carbón entre 15 y 20 euros por MWh, una cantidad nada desdeñable si se tiene en cuenta que el gas europeo cotizaba a 15 euros hace tan solo un año”, apunta Sharenow.

¿Y ahora qué?

La buena noticia es que “hay indicios de que la situación podría suavizarse”. La demanda de gas se ha debilitado, en consonancia con la sustitución de combustibles y la disminución de la demanda industrial. El almacenamiento europeo muestra signos de mejora, al igual que las exportaciones mundiales de GNL. China se está centrando en aumentar el suministro de carbón, que está mostrando ganancias incipientes.

“Aun así, el mundo posterior al covid parece estar marcado por una mayor volatilidad, y los inversores podrían recurrir a los mercados de materias primas para cubrir los riesgos de inflación”.