“Asustar diciendo que hay que analizar la mochila austriaca nos parece algo muy peligroso”

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La sombra de la ‘mochila austriaca’ vuelve a sobrevolar el debate político. Y lo hace de la mano del Gobierno. El propio Pedro Sánchez abrió la puerta a su implantación esta misma semana a las puertas del inicio de la campaña a las elecciones del 10-N. “Desde luego estaremos abiertos a explorar esta u otras formas de reforma de las políticas de formación de las políticas activas de empleo para los próximos cuatro años”, afirmó en una entrevista en eldiario.es. Una medida que los sindicatos rechazan de manera tajante.

“No entendemos cuál es el objetivo de ese globo sonda”, afirma la secretaria de Empleo y de CCOO, Lola Santillana, quien, en declaraciones a ELBOLETIN, sostiene que debe ser el Gobierno el que explique “qué es la mochila austriaca, porque a nosotros no nos han contado qué es lo que quieren decir con mochila austriaca”. Es más, cuando este sindicato ha preguntado al Ministerio de Trabajo si la pondrán en marcha “nos han dicho que no, que de eso no hay nada”, apunta. Por ello, en Comisiones no lograr entender nada.

“No sabemos a qué viene el volverlo a sacar”, destaca Santillana, que defiende que “lo primero que tendrán que contarnos es en qué están pensando”, ya que “el mercado de trabajo y el sistema productivo que tiene Austria no tiene nada que ver con el sistema español”. Y lanza el siguiente mensaje: “Asustar a la gente diciendo que hay que analizar la mochila austriaca nos parece algo muy peligroso y este país no está en disposición de hacer esto”.

Para la responsable de Empleo de CCOO “no es una medida que vaya a contribuir para nada en los cambios que se tienen que realizar, que tienen que pasar por revertir los efectos lesivos que ha tenido la reforma laboral”, y deja claro su rechazo a esta medida. Más aún ante la falta de claridad, ya que “se habla de distintos modelos, pero nadie es capaz de decir de qué estamos hablando”. “Si no sabemos en qué consisten los distintos modelos es como hablar de la nada”, remarca.

De todas maneras, Lola Santillana defiende que en Comisiones “no estamos a favor del modelo austriaco”, pero piden “saber de qué estamos hablando” para zanjar este tema y centrarse en las cuestiones que de verdad importan a sindicatos y trabajadores, como es la reforma del Estatuto de Trabajadores.

¿Qué es la mochila austriaca y qué efectos tiene?

Según recoge UGT en un informe al respecto facilitado a EL BOLETIN, se llama ‘mochila austríaca’ a un sistema de indemnización por despido implantado por primera vez en Austria en 2003 y en torno al que “no hay consenso en su valoración entre los expertos”. Lo que sí parece claro, afirma este sindicato, es que su implantación “tendría importantes consecuencias sobre el comportamiento de empresas y trabajadores”, como el abaratamiento del despido de “buena parte” de aquellos con contrato indefinido. Y es que, el mantenimiento del sistema indemnizatorio actual en un nuevo modelo como el propuesto “encarecería los costes globales de las empresas sin aportar resultados positivos para éstas”.

Castiga a las empresas que no despiden (que tienen que aportar mes a mes fondos a las cuentas de su plantilla, aumentando sus costes laborales) y premia a las que recurren con mayor frecuencia al despido (al rebajar su importe y facilitar financieramente el mismo)”, explican desde la Unión General de Trabajadores.

Sin embargo, desde UGT se remarca que “no hay una única concreción del modelo”, por lo que depende de “cuál es la cuantía de la aportación de las empresas al fondo”. Además, hay que tener en cuenta si las aportaciones al fondo constituyen “la totalidad de la indemnización a disposición de su titular” -lo que se conoce como sistema puro-, o “si supone tan solo una parte de la indemnización, y la otra sigue establecida por unos parámetros legales y debe ser afrontada por la empresa cuando se produce el despido”. Eso último es un sistema mixto o parcial.

Respecto a sus efectos, UGT alerta de que “puesto que todas las empresas, despidan o no, tienen que hacer frente a los pagos mensuales en las cuentas”, la mencionada ‘mochila’ conlleva un “aumento inmediato de los costes laborales” de todas las compañías “en la cuantía de la aportación a las cuentas de cada trabajador”. Su funcionamiento, remarca el sindicato, “diluye (o socializa) los gastos de despido, ya que la creación de las nuevas cuentas afecta a todas las empresas, despidan o no”.

Asimismo, “facilita financieramente los despidos”, ya que, al realizarse las aportaciones al fondo gradualmente, “no existen cuantiosos desembolsos en el momento efectivo” del mismo. Todo esto hace que el despido “sea más fácil y barato para las empresas” y su coste pierda “su carácter disuasorio”. Además, sería la primera opción de las compañías, que no buscarían alternativas, como rebajas de salario o de jornada.

Respecto a las pensiones, la ‘mochila’ “no parece que tenga capacidad de reforzar el sistema público de pensiones”. Según UGT, “lo normal es que los trabajadores rescaten sus fondos antes del momento de la jubilación, bien como indemnización de despido, bien para acometer un reciclaje formativo”.