Amazon ¿la siguiente tras Google?: Bruselas investiga su acuerdo fiscal con Luxemburgo

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La Comisión Europea acaba de imponer una multa de más de 2.400 millones de euros a Google por abusar de su posición dominante para beneficiar a su comparador de precios, perjudicando a sus rivales y sus propios usuarios. En el último año, la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, ha anunciado multas contra Apple y Facebook, mientras investiga la ingeniaría fiscal de Amazon, que podría ser el siguiente gigante tecnológico en caer.

El organismo estudia con lupa desde hace años el acuerdo fiscal que el rey del comercio ‘online’ firmó con el Gobierno de Luxemburgo en noviembre de 2003, cuando estaba al frente del país el Jean-Claude Juncker, el actual presidente de la Comisión.

Bruselas sospecha que la compañía liderada por Jeff Bezos pudo haber recibido un trato de favor de Luxemburgo, que podría considerarse como una ayuda estatal, algo incompatible con las normas internas de la Unión Europea. Por una práctica similar en Irlanda, la Comisión Europea multó a Apple con 13.000 millones de euros.

No es el único conflicto que Amazon ha mantenido con Bruselas. En junio de 2015, la Comisión Europea abrió una investigación formal contra la compañía al considerar que algunas cláusulas de contratos firmados con editores de libros electrónicos vulneraban las normas comunitarias porque protegían a la compañía de la competencia de sus rivales y perjudicaban a los consumidores.

Este asunto se zanjó el mes pasado, cuando la institución europea aceptó los compromisos de la plataforma, entre los que se contemplaba no aplicar ninguna cláusula que obligue a los editores a informarles sobre los contratos con sus competidores.

También el pasado mes, la Comisión Europea impuso una multa de 110 millones de euros a Facebook por aportar información “incorrecta o engañosa” sobre la compra de la aplicación móvil de mensajería WhatsApp.

Por otro lado, además del asunto de Google Shopping, la compañía de Mountain View tiene otros dos frentes con Bruselas que aún no están cerrrados: el organismo también sospecha que la empresa estadounidense impide o restringe la posibilidad de los anunciantes de extender sus campañas publicitarias desde AdWords a otras plataformas online. Además, acusa a la firma de abuso de su posición dominante al obligar a los fabricantes y operadores de los móviles y tabletas que operan con Android a instalar de forma predeterminada sus servicios, como el navegador Chrome.

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