Alemania ganó casi 3.000 millones con el rescate a Grecia

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Desde 2010, Alemania ha recibido alrededor de 2.900 millones de euros en intereses por su actuación en la crisis griega. Según una respuesta del Ejecutivo de Angela Merkel a una pregunta de Los Verdes, los principales beneficios provienen de la compra de bonos del gobierno griego dentro del programa de deuda del BCE, impulsado para comprar deuda pública de los países con mayor presión financiera de la UE, bajo las siglas SMP (Securities Market Programme).

Este miércoles la UE ha confirmado que Grecia ha cumplido con las 88 medidas de la cuarta revisión de su rescate, lo que le abre el camino hacia el fin del programa de asistencia, ocho años después. Hoy, Der Spiegel informa sobre esta respuesta de las ganancias alemanas. Los acuerdos previos para el rescate griego estipulaban que los beneficios de otros países por el programa de compra del BCE debían ser transferidos a Grecia, dentro de ciertas condiciones.

Sin embargo, solo se transfirieron 2.000 millones a Grecia desde 2013, y en 2014 otros 1.800 millones se fueron a una cuenta bloqueada del Mecanismo de Estabilidad Presupuestaria de la UE (ESM, por sus siglas en inglés). Desde 2015 no se han vuelto a traspasar los beneficios extranjeros del rescate al gobierno heleno.

De esta manera y según el Bundesbank, se generaron alrededor de 3.400 millones en ingresos por intereses de compra de acciones griegas: tras los traspasos a Grecia hubo un beneficio total para Alemania de alrededor de 2.500 millones, a los que hay que sumar 400 millones en intereses de un préstamo desde el KfW, otro banco estatal alemán.

Como apunta la agencia alemana dpa, dichos beneficios provenientes de operaciones del Bundesbank fueron transferidos a los presupuestos generales del Gobierno alemán.

Los verdes demandan alivio de la deuda

Tras la respuesta del Gobierno alemán a su solicitud, Los Verdes exigieron un alivio para Atenas al conocer las ganancias germanas: “En contra de lo que dicen los partidos de derecha, Alemania se ha beneficiado mucho de la crisis de Grecia. No puede ser que el Gobierno (alemán) sanee su presupuesto con los beneficios que le reportan los intereses de haber prestado dinero a Grecia», criticó el portavoz de finanzas del partido verde alemán Sven-Christian Kindler.

“Ahora el Eurogrupo debe cumplir su promesa”, exigió, pidiendo un alivio de la deuda del país heleno.

Según el jefe del Mecanismo de Estabilidad Presupuestaria, Klaus Regling, el total de los préstamos a Grecia supera los 270.000 millones de euros.

Luz al final del túnel

Este jueves, los socios del euro y las instituciones comunitarias esperan sellar un acuerdo que ponga fin al tercer rescate de Grecia, el último en vigor en la eurozona, y cierre definitivamente el capítulo de la crisis financiera.

Según recuerda Efe, el 8 de diciembre de 2009 la bolsa y los bonos griegos se desplomaron por su elevada deuda pública y un mes después un informe de la Comisión Europea reveló irregularidades sistemáticas en el envío de datos fiscales a Bruselas.

Los planes de control del déficit del Gobierno griego, supervisados por la Unión Europea, no fueron suficientes para remontar la situación, y el 25 de marzo de 2010 los países del euro acordaron un mecanismo para rescatar a Grecia, que contemplaba préstamos bilaterales y créditos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Así, la zona del euro puso a disposición de Grecia 30.000 millones de euros a un interés inferior al del mercado (5 %) en abril de 2010, que condujo un mes después a un rescate de 110.000 millones de euros para el periodo 2010-2012, 30.000 millones de los cuales procederían del FMI, y 9.792 millones de España, de los 80.000 millones que daban los países del euro.

El 21 de julio de 2011, los líderes de la eurozona acordaron un segundo rescate para Grecia por el que la UE y el FMI se comprometieron a desembolsar otros 109.000 millones de euros, más la aportación voluntaria del sector privado, que se situó en casi 50.000 millones.

Las condiciones del segundo rescate fueron sin embargo revisadas ante las dudas de algunos socios europeos, y el 27 de octubre la UE estableció un paquete de 130.000 millones de euros y una quita del 50% de su deuda con la banca privada. Finalmente, el 14 de marzo de 2012 el Eurogrupo formalizó el segundo rescate.

El 24 de febrero de 2015, los ministros de Finanzas y de Economía del área del euro prorrogaron definitivamente por cuatro meses la asistencia financiera, tras dar su visto bueno a una lista de reformas del Gobierno heleno. El 29 de junio de ese mismo año entró en vigor un corralito que contemplaba restricciones a los movimientos de capital, solo un día antes de que el segundo rescate concluyera.

Tras celebrar un referéndum el 5 de julio en el que el 61 % de los votantes se opuso a las reformas propuestas por el Eurogrupo, tres jornadas después las autoridades griegas solicitaron formalmente la ayuda del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate de la eurozona, lo que desencadenó el trámite para un tercer programa.

En una cumbre de líderes de la zona euro celebrada el 12 de julio se alcanzó un acuerdo para un tercer rescate y el 14 de agosto el Eurogrupo dio luz verde definitiva al nuevo programa de asistencia financiera, de hasta 86.000 millones de euros, que concluirá el 20 de agosto de 2018.