Batet pide lealtad constitucional y no judicializar la política

Meritxell Batet

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, en una foto de archivo. (Foto: Congreso)

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La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha reclamado a los políticos “lealtad constitucional”, que a su juicio supone, entre otras cosas, cumplir sus mandatos incluso cuando no se está de acuerdo, respetar las mayorías y evitar una judicialización innecesaria de la política.

En su discurso del acto central del aniversario de la Constitución, Batet ha señalado que las democracias se enfrentan a “nuevos riesgos” que no son externos al Parlamento, sino que están dentro. En concreto, ha hablado de la “priorización de las dinámicas de enfrentamiento frente al acuerdo”, y de las recetas simples del populismo, fenómenos que a su juicio generan riesgo de deslegitimación de las instituciones.

Frente a ello, Batet llama a recuperar la “lealtad constitucional” como “autoexigencia” para quienes creen en el acuerdo, recoge Europa Press.

Discutir la Constitución supone situarse por encima de ella

Y ello supone, en su opinión, cumplir los mandatos constitucionales inequívocos, incluso cuando se esté “en desacuerdo con las obligaciones constitucionales y legales”, y avisa: “Quien discute el cumplimiento de la Constitución pretende situarse por encima de ella”.

Y también implica “reconocer la legitimidad del otro y sus propuestas”, pero siendo consciente de la posición de cada uno. “Asumir que en ocasiones las opciones propias resultan mayoritarias y en otras deben limitarse a ser la alternativa minoritaria -ha dicho-. Ser leal a la Constitución es aceptar la legitimidad del triunfo del otro y asumirlo, con el esfuerzo de llegar a acuerdos mediante la discusión y el debate”.

Por último, critica el empeño por “convertir el debate político en constante reproche de inconstitucionalidad, porque dentro de nuestra norma suprema caben múltiples opciones políticas”. “Judicializar innecesariamente la política comporta politizar la justicia, pero sobre todo lleva a desconocer el espacio deliberativo propio de todo sistema político democrático”, opina.