La secretaria general del PP remarca que la revisión de la financiación autonómica “tiene que tener en cuenta la solidaridad”. María Dolores de Cospedal ha parado los píes a Alicia Sánchez-Camacho en su propuesta de una revisión de la financiación autonómica que reconozca la singularidad de Cataluña. “El PP de Cataluña no pretende que la financiación sea singular para Cataluña”, ha aclarado la secretaria general del partido en una rueda de prensa en la que ha remarcado que cualquier iniciativa al respecto “tiene que tener en cuenta la solidaridad para toda España”.
Cospedal ha salido al paso de la polémica que en las filas del PP ha provocando la intención de la líder de los populares catalanes de una “revisión profunda del modelo de financiación autonómica” que impusiera límites a la “solidaridad”. Y lo ha hecho para negar que Génova asuma esta tesis.
En una comparecencia ante los medios tras una reunión de la cúpula del PP en la que ha estado Sánchez-Camacho, la secretaria general ha asegurado que “es una propuesta y hay otras muchas más”. Incluso, ha recordado que no es la primera vez que desde Cataluña se saca este tema, ya que el partido de esta región “ha puesto sobre la mesa muchas otras veces este tema”.
Por ello, ha sido tajante al afirmar que “el modelo del PP pasa por la solidaridad en toda España”. Y es que, “el principio de solidaridad entre todos es un principio básico para el PP”, tanto en Cataluña como en el resto de España.
Previamente, en esta rueda de prensa, que ha comenzado con casi una hora de retraso, Cospedal ha señalado que la reforma de la financiación autonómica está aún en “análisis”. “Está en debate un modelo y se realizan estudios sobre el modelo”, ha insistido tras lo que ha asegurado que el Gobierno buscará el máximo consenso para que no ocurra lo mismo que el actual, que el PSOE elaboró de espaldas al PP”.
Eso sí, a la espera de conseguir el ‘sí’ mayoritario de las comunidades autónomas, “durante el camino” se conocerán “distintas opiniones”, ha destacado Cospedal que cree que cualquier discrepancia actual “está dentro de lo normal”.
“Es lógico que haya diferentes posturas”, ha remarcado, pero “lo importante es que al final la postura sea compartida”.







