El presidente de Pimec Tarragona defiende que el proyecto sería “fundamental para avanzar en la recuperación económica y más en una zona muy castigada por las elevadas tasas de paro”. La línea roja de la CUP de paralizar el proyecto del ‘Eurovegas catalán’ (BCN World) para dar el sí a Artur Mas y al que parece haber cedido el político ya ha provocado las primeras voces críticas. Es el caso de Pimec, la agrupación que representa a las pymes en Cataluña, que ha reclamado, a través de su delegación en Tarragona, que no se suspenda el plan urbanístico o que se ponga sobre la mesa una inversión alternativa en el territorio.
Un complejo que para el presidente de Pimec Tarragona, Josep-Joaquim Sendra, sería “fundamental para avanzar en la recuperación económica y más en una zona muy castigada por las elevadas tasas de paro”. El portavoz también ha aprovechado para recordarle tanto a Artur Mas como a la CUP que se debe mantener adelante BCN World ya que su suspensión significaría desobedecer “la decisión de un ente soberano”.
Coincidiendo con la visión crítica de Sendra, el alcalde de Salou, Pere Granados, ha confesado que ni la localidad que dirige ni el resto de la región “pueden renunciar a BCN World”. Algo que, en su opinión, “mejoraría la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos e impulsaría un nuevo periodo de progreso”.
En los círculos cercanos de Mas también han surgido dudas sobre lo impuesto por la izquierda anticapitalista. Tanto el diputado Mas-Colell, representante del sector más liberal de Convergència, como la vicepresidenta del Govern, Neus Munté, han defendido el macrocomplejo de ocio.
Para Munté, el ‘Eurovegas catalán’ supondría un “impacto positivo” para Cataluña y por ello ha deseado, en una información recogida en La Vanguardia, que el proyecto se concrete en el futuro desde el consenso entre el partido que representa y la CUP evitando así que se paralice definitivamente.







