En el último trimestre, el gasto en investigación y marketing de FitBit se ha duplicado, pero el ritmo de ventas de dispositivos de nueva creación ratifican esta apuesta. El ritmo cardiaco de los accionistas de FitBit anda disparado, como la cotización en Wall Street del reconocido fabricante de pulseras deportivas. La imparable demanda de estos dispositivos ha multiplicado sus ventas al punto de compensar holgadamente el mayor gasto en investigación y publicidad, espoleando su valor en Bolsa un 11%.
Las cuentas trimestrales publicadas por la compañía no solo superan las previsiones numéricas de los analistas, sino que los nuevos productos de la marca tienen en ellas un protagonismo mayor de lo esperado. Este último punto era clave, según habían advertido varias casas de inversión, para tomar el pulso a la capacidad de la compañía a mantener el ritmo del cambiante mercado de los dispositivos wearables.
Mientras que los gastos en investigación y marketing fueron el doble que hace un año, los nuevos productos resultado de la primera y promocionados con la segunda supusieron un 54% de la facturación de FitBit. Así se ha construido un beneficio de 6,3 millones de dólares,
Con este escenario, la compañía ha tenido argumentos para confirmar sus previsiones de negocio para el conjunto del año. Su directiva ha reafirmado el objetivo de lograr entre 490 y 510 millones de dólares en ventas en el presente trimestre fiscal, lo que se traduce en 19 centavos por acción. La media de consenso de las previsiones de los analistas no daba hasta hoy margen para más que 498,5 millones y un máximo de 17 centavos por título.
Entre los puntos que han conseguido devolver FitBit al disparadero de las carteras de inversión ha tenido un peso considerable también la fidelidad de sus clientes. El director ejecutivo de la firma, James Park, ha afirmado que un 72% de sus 18 millones de usuarios a lo largo de 2015 permanecieron como activos y registrados al cierre anual, según comentó en una conferencia para clarificar las cuentas trimestrales que ahora celebra el mercado.
A pesar del vertical rebote de este miércoles, la compañía está aún muy lejos de recuperar el precio al que debutó en junio del año pasado. Su gráfica ha alcanzado un máximo intradía de 14,65 dólares por acción, un 27% por debajo de los 20 dólares a los que irrumpió la compañía de tecnología aplicada al deporte.







