La investigación del juez de Parla baraja el lavado de más de 300 millones en connivencia con la cúpula de la sucursal de la que es la mayor entidad financiera del mundo. La sede madrileña del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), uno de los cuatro gigantes financieros del país de titularidad estatal, está tomada por la Guardia Civil. Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) registran la oficina coordinados por la Fiscalía Anticorrupción en busca de indicios de delitos por blanqueo de capitales.
Los investigadores, según fuentes conocedoras de las pesquisas, consideran que la sucursal madrileña del ICBC podría haber formado parte de una trama financiera para trasladar hasta 300 millones de euros desde España eludiendo cualquier control fiscal para su posterior blanqueo en el ‘Gigante Asiático’. El objetivo, además de destapar los supuestos delitos, es poder desmontar la trama.
El registro se ha producido por orden de un juez de Parla, que ha decretado también la revisión de otros inmuebles vinculados a la supuesta trama, que a su vez estaría relacionada con la destapada el año pasado en el marco de la Operación Snake sobre el control aduanero de mercancías con origen o destino en China, que ya supuso la detención de 30 personas.
La sospecha se cierne sobre los grandes mayoristas chinos y varios directivos de la oficina del banco estatal chino en Madrid, algunos de ellos sin residencia en España. Estos últimos serían, según fuentes conocedoras de la investigación referidas por agencias, las que se encargarían después del lavado del dinero enviado a China y de la distribución de las comisiones aplicadas a los usuarios de estos servicios ilegales.
ICBC es el banco más grande del mundo en términos de valor de mercado, el más grande en depósitos y uno de los más rentables del planeta, según refrendan varios rankings especializados del sector. Su red se compone de más de 18.000 oficinas, de las cuales 106 sucursales se sitúan en el extranjero. Madrid supuso su primera apertura en España, en el año 2011, después llegó la sucursal de Barcelona. En España cuenta con una clientela muy reducida y fundamentalmente de origen chino, pero a escala global la entidad cuenta con 2,5 millones de clientes corporativos y 150 millones de clientes individuales.
Esta investigación se produce justo después de la celebración del Año Nuevo Chino, un momento de mayor actividad financiera entre los ciudadanos del país. En este sentido, la sucursal había informado de que suspendería “las operaciones de cambio de divisas en banca electrónica del día 6 al día 14 de febrero” mientras que el servicio en caja se mantendría operativo. La oficina de Madrid tiene abiertas nueve candidaturas de empleo, según la página corporativa de la firma.







