Oxfam señala en un nuevo informe que ya hay 120 millones de pobres en Europa una cifra que se podría incrementar en 25 millones de personas para 2025 si continúan las actuales políticas de austeridad en el Viejo Continente. Casi un tercio de ellos los aportará España, señala la agencia de ayuda internacional.
En su informe ‘La trampa de la austeridad: El verdadero coste de la desigualdad en Europa’, Oxfam critica que en España la presión fiscal sobre una persona sin hijos y con un ingreso promedio anual de 41.310 euros es del 28%, mientras que ninguna empresa paga en la práctica más del 25,2% en impuestos. Es más, una persona con dos hijos y un ingreso medio de 16.524 euros soporta una presión fiscal de alrededor del 15,6%, un porcentaje similar al que se aplica a multinacionales que generan beneficios anuales de más de 1.000 millones de euros.
La agencia de ayuda señala que “España no está rectificando los abusos de su sistema financiero ni haciendo que rindan cuentas quienes acabaron con los ahorros y planes de vida de miles de familias”, al tiempo que “las decisiones políticas tomadas durante las turbulencias de la crisis social y económica están conduciendo a España hacia cambios estructurales drásticos”.
En el nuevo equilibro de poder surgido de los programas de austeridad, la participación de los ciudadanos en las políticas públicas “se está restringiendo de forma acelerada y el poder del gobierno se está cediendo a los mercados”. “Las políticas sociales son las primeras en sufrir las consecuencias de este fundamentalismo de la estabilidad fiscal a través de recortes presupuestarios”, denuncia Oxfam, que considera que “España tiene cada vez más probabilidades de volverse un país más pobre y desigual, con menos derechos sociales y con una democracia más débil”.
“Este panorama”, advierte, “se hará realidad si los argumentos financieros continúan poniéndose por delante de los sociales y políticos, permitiendo que continúe la acumulación de riqueza a costa de las clases medias, que seguirán perdiendo sus empleos y poder adquisitivo. Entre tanto, más personas engrosarán las filas de la pobreza y vulnerabilidad, y los más pobres del país quedarán abandonados a su suerte”.







