Las firmas de capital riesgo cada vez gozan de un mayor protagonismo en el plano empresarial español. De media, más de 800 compañías nacionales han albergado en su accionariado a fondos inversores de este tipo en los últimos años, de las que un 80,7% han sido pequeñas y medianas empresas.
Éstas son las conclusiones a las que ha llegado el estudio “El Sector del Capital Riesgo y su influencia clave en la recuperación de la economía española” presentado en Madrid. En la obra, publicada por la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF) con la colaboración del Instituto Valenciano de Finanzas y la Fundación Bancaja, han participado 21 expertos del sector que repasan la evolución del capital riesgo en España.
Isabel Giménez, directora general de FEBF, destacó que aunque el capital riesgo ostenta “un perfil controvertido” en el imaginario de muchos inversores, cada vez está más presente en el ámbito corporativo español. En este sentido, Maite Ballester, presidenta de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo y una de las autoras de la obra, ha destacado que las firmas del sector se han convertido en una importante fuente de financiación en un momento “caracterizado por la limitación de crédito bancario”.
En la obra, también se destaca el que buena parte de las inversiones del capital riesgo en España, de reciente llegada en comparación con otros países europeos, vaya a parar a pymes, grueso del tejido empresarial del país. En esta línea, varios de los expertos presentes en la presentación del estudio han señalado al capital riesgo como impulsor de la economía y el empleo. Dominique Barthel, directora general de la Asociación, ha destacado que “la plantilla agregada de las compañías financiadas por capital riesgo creció a una media del 15,2% frente al 4,31% registrado en empresas similares” no financiadas por esta vía.







