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Año XXV - Madrid, Viernes 24 de Febrero de 2017

El predecesor de Blesa afirma que las tarjetas en su época eran de representación

Terceiro explica que durante su mandato los consejeros no podían usar sus tarjetas para sacar dinero del cajero automático.

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Caja Madrid
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/ • 12:13

El que fuera presidente de Caja Madrid entre 1988 y 1996, Jaime Terceiro, ha defendido que las tarjetas creadas bajo su mandato eran “exclusivamente para gastos de representación” de los consejeros de la malograda entidad. “Es inconcebible que le dieran un uso de naturaleza distinta”, ha añadido.
 
Terceiro, que ha declarado como testigo en la causa en la que se juzga a 65 exaltos cargos y directivos de la entidad por el uso presuntamente fraudulento que hicieron con sus tarjetas ‘black’, ha explicado que las retribuciones de los miembros del consejo de administración eran de 1.800 euros al año en dietas, mientras que para los miembros de la comisión ejecutiva era de 9.000 euros al año.
 
No obstante, en 1988, bajo su mandato, se decidió crear un sistema de “compensación a los consejeros de los gastos derivados exclusivamente de su actividad como tal”. “Se concedió una tarjeta a cada miembro de la comisión de administración y control sobre la base de este acuerdo del consejo que tenía un límite técnico y que era de 600 euros. Hubo afirmaciones que dicen que ese límite se había cambiado con los años y eso es radicalmente incierto”, ha explicado Terceiro.
 
Además, ha añadido que el gasto medio no solía alcanzar nunca los 600 euros, sino que se mantenía entre 200 y 300 euros. “Había una política de austeridad y seriedad que era la tradición de la casa”, ha afirmado.
 
En esa línea, Terceiro ha agregado que con ninguna tarjeta de las que se concedieron en su época se podía sacar dinero en metálico desde un cajero, pese a que así lo habían apuntado algunos de los acusados. “No solo no se daba el pin, sino que ni siquiera se emitían los números correspondientes a las tarjetas de empresa”.
 
A preguntas del fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón Terceiro ha explicado que su remuneración era de 168.000 euros cuando llegó a Caja Madrid y de 254.000 euros cuando la abandonó en 1996. Todo ello se cobraba en doce mensualidades y estaba incluido en su IRPF.

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