CIC sospecha que los sindicatos mayoritarios acabarán firmando un acuerdo favorable a la patronal tras su calendario de “movilizaciones de baja intensidad”. Tras un año entero de reuniones infructuosas y cuando apenas queda un mes para intentar llegar a un acuerdo, se resquebraja la unidad de los sindicatos frente a la patronal de los bancos de las antiguas cajas de ahorros (Acarl) en la negociación del nuevo convenio colectivo.
La semana pasada, CCOO, UGT y CSICA, los tres principales sindicatos del sector, publicaban un comunicado conjunto en el que anunciaban nuevas medidas de presión para intentar forzar a la patronal a ceder en sus pretensiones. En concreto, han iniciado una campaña de recogida de firmas para desbloquear la negociación, que posteriormente entregarán a los presidentes de las entidades financieras. No es la única medida de presión, sino que también se celebrarán asambleas informativas el 9 de diciembre en Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Santiago, Sevilla, Málaga, Valladolid, Las Palmas y Tenerife.
El plato fuerte llegará el día 14 de diciembre, día para el que los sindicatos han convocado concentraciones de trabajadores en Madrid y en Barcelona, que se celebrarán frente a las sedes de Bankia y CaixaBank, respectivamente.
En este calendario de movilizaciones no participa CIC, que sí se había unido a los anteriores actos de protesta. La formación se ha despachado con un duro comunicado en el que señala que “es evidente que CCOO, CSICA y UGT nos han excluido en las convocatorias de esas movilizaciones de baja intensidad”, cuando “no tuvo ningún problema” a la hora de unirse en las anteriores movilizaciones.
CIC apunta que “sí que tendríamos problemas, sin embargo, a la hora de asistir a unas forzadas movilizaciones siendo conscientes de que van felices a pasar por el aro (previo acuerdo con la patronal) de asumir nuevos recortes y de que todo este sufrimiento tiene un final conocido por quienes convocan”, que no sería otro que “una firma que suele coincidir o acercarse a la madrugada del último día”.
Las sospechas de este sindicato se producen después de que fuera anulada la reunión prevista para el día 1 de diciembre, posponiéndola hasta el día 10. Teniendo en cuenta que Acarl ha impuesto el 31 de diciembre como fecha límite para alcanzar un acuerdo, tan sólo quedarían 21 días para negociar, repletos además de días festivos por la Navidad, una situación que el sindicato considera que favorece a la patronal.







