El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, en una imagen de archivo. (Foto: Generalitat)
Nombrar conseller de Economía a Jaume Girod, el de la lealtad itinerante; o vicepresidente, a Jordi Puigneró, el de la furia hispanófoba, quiere hacer inevitable la independencia tal vez a la manera de Somalilandia. Sin demora -¡remember Perpiñán!-reclame a París por la marcha atrás de la inmersión en catalán en la enseñanza y aplíquese a deparar tardes de gloria a su socio monclovita.
Acceda a la versión completa del contenido
Telegrama para Pere Aragonès
Groenlandia ha defendido su modelo sanitario después de que Trump anunciara el despliegue de un…
El llamamiento llega después de que Trump anunciara su intención de fijar un arancel global…
El debate sobre la “reducción del riesgo” impulsada por Berlín gana relevancia ante la magnitud…
Borrell sostiene que la UE vive un momento de vulnerabilidad interna y externa, con un…
Entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025, el Sistema Especial Agrario ha perdido 138.842…
La revelación coincide con la aprobación del presupuesto francés para 2026, diseñado bajo criterios de…