Señor presidente electo de Brasil, su victoria, tras una campaña dominada por la desinformación, por las amenazas y por la extrema polarización, augura un alineamiento con los ultras que se van imponiendo tanto en Washington como en algunos países de Europa.
Sus primeras palabras anunciando el inicio de una nueva era preocupan por la deriva invasiva y contraria a la división de poderes, característica irrenunciable de los regímenes democráticos, a que pueda conducir. Ojalá el triunfo no sea el don de la ebriedad sino el comienzo de la moderación y de la magnanimidad. Veremos.
Acceda a la versión completa del contenido
Telegrama para Jair Bolsonaro
La iniciativa ha sido presentada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich; el ministro de…
Los datos reflejan que la presión sobre determinados productos básicos continúa, mientras otros, como los…
Callamard ha descrito la intervención de Rubio como la presentación de un “proyecto estadounidense basado…
Feijóo defiende que el objetivo tras unas elecciones generales debe ser un Gobierno fuerte de…
En la apertura del tercer y último día del foro internacional celebrado en Alemania, Kallas…
Según el análisis de las declaraciones patrimoniales, el 86% de los diputados posee al menos…