Situación completamente atípica en las finanzas internacionales que en Cuba toma un matiz particular y callejero dada esa relación amor-odio inducida por múltiples motivos. Entre ellos, las presiones financieras impuestas por Washington.
De cualquier forma, juega su papel. Es muy demandado ahora mismo. Un doctor en Ciencias Económicas local, de respeto a mi juicio, ha sacado cuentas. El éxodo hacia EEUU a través de Nicaragua factura unos 10,000 dólares en un turbio negocio donde son muchos y variados sus participantes. Desde un coyote que dice “por ahí” hasta un diplomático o político que sentencia “por aquí”. Y si en lo que va de año, alrededor de 100,000 cubanos han tomado las de Villadiego, la cuenta es de mil millones del verde billete salidos del país.
Al mismo tiempo, la banca cubana no admite dólares en efectivo salvo en transferencias. Deben ser euros. El consulado español ha comenzado a cobrarlos en efectivo por los diferentes servicios que presta. Y parece que para evitar tanto “manoseo” con la pasta les exige a los cubanos que lo lleven en la cantidad exacta.
Por el mismo canal, y también en la moneda europea, se han sumado otras embajadas como Haití y Brasil.
Razones más que suficientes para confirmar que, aunque sea una situación temporal sin fecha de término, el euro aumenta por día su cotización en el mercado informal. Al día de hoy, por un euro, 124 pesos cubanos mientras que un dólar, a 112.
Poderoso caballero como dijera el poeta.
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Poderoso caballero el euro en Cuba
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