Desde hace algunos días, llama la atención en los ambientes diplomáticos de La Habana la creciente inquietud que se detecta en algunos sectores próximos a los servicios de inteligencia cubanos ante algunos fenómenos, en principio, de tono menor. Por ejemplo, el hecho de que un buen número de ciudadanos del país haya decidido no pagar las multas y no abonar tampoco los plazos correspondientes a los electrodomésticos chinos que recibieron hace un lustro, dentro de una campaña de ahorro energético promocionada por Fidel Castro, cuando aún estaba al mando.
En estos ambientes, hay quién califica de exageradas algunas interpretaciones que encuentran en esta ola de impagos el posible germen de una insurrección popular desordenada. Por aquello de que si no cobro lo suficiente, y no tengo asegurado el puesto de trabajo, las ollas arroceras que las pague otro. Exageradas, o no, una cosa es cierta, hace cinco años, con el mayor de los Castro en la presidencia esto no habría pasado.
Acceda a la versión completa del contenido
Los cubanos, las multas y los sorprendentes impagos
El enfrentamiento político en torno al Guernica de Picasso ha escalado con un cruce directo…
Diego Carcedo era un periodista completo que manejaba todos los recursos de la profesión. De…
Las conversaciones entre Washington y Teherán podrían alcanzar un punto de inflexión en cuestión de…
El exlíder de Podemos sitúa el foco en el papel actual de los medios de…
El fallecimiento de Diego Carcedo supone la pérdida de una de las figuras más respetadas…
El escenario económico para España se enfrenta a una creciente incertidumbre derivada del encarecimiento energético…