El pasado sábado, Portugal se enfrentó a las primeras manifestaciones callejeras provocadas por los planes de ajuste aprobados por el Gobierno de José Sócrates que cuenta, en este caso sí, con el apoyo político del principal partido de la oposición. Las turbulencias y los tumultos de Lisboa suponen un nuevo escalón en el proceso lógico por el que empieza a aflorar el malestar social sembrado por los recortes de de derechos, tras las violentas movilizaciones de Grecia y que se ha cobrado tres muertos. Los sindicatos italianos también amagan con una huelga general, concepto que además planea sobre las negociaciones de la reforma laboral española
Estos movimientos, aún incipientes, tienen un significado bastante claro. La sociedad empieza a manifestar con contundencia su malestar y su descontento con lo que pasa, cómo pasa, y, fundamentalmente, los motivos por los que todo esto empieza a suceder. Por este motivo, va a resultar muy extraño que alguno de los políticos que ostentan hoy el poder en los países europeos afectado por la oleada de austeridad forzosa vaya a conservar el puesto una vez que se ven obligados a aplicar toda suerte de medidas correctoras.
El aviso supone el cuarto plazo anunciado por Trump desde finales de marzo, en un…
La entrevista se publica en vísperas del juicio en la Audiencia Nacional, donde Bárcenas comparecerá…
El enfrentamiento político en torno al Guernica de Picasso ha escalado con un cruce directo…
Diego Carcedo era un periodista completo que manejaba todos los recursos de la profesión. De…
Las conversaciones entre Washington y Teherán podrían alcanzar un punto de inflexión en cuestión de…
El exlíder de Podemos sitúa el foco en el papel actual de los medios de…