Como ya anunció EL BOLETIN ayer, las promesas de Manuel Chaves a regiones como Galicia complican el pacto sobre el nuevo modelo de financiación. Dicho y hecho, la Ministra de Economía, en la reunión con Alberto Núñez Feijóo, rechazó dedicar 600 millones más a la región en el próximo reparto como prometió el socialista.
Elena Salgado se ha cansado de tener que revisar la división de la tarta de la nueva financiación cada vez que Manuel Chaves se reúne con un líder autonómico y le dice sí a todas sus reivindicaciones. Un día después de que el vicepresidente tercero asegurara en tierras gallegas que haría “todo lo posible” por defender un aumento de la porción que lo tocará a la Xunta, en torno a un extra de 600 millones, la ministra de Economía no ha aguantado más y ha dicho eso de ‘¡aquí mando yo!’.
Salgado se ha plantado y ha asegurado a Alberto Núñez Feijóo que de los dicho por Chaves, nada de nada. Ni la promesa de los 600 millones ni la variable del envejecimiento, la emigración o la lengua. Todas las reivindicaciones del presidente gallego penden, según la ministra, del resultado de la negociación con las otras comunidades por lo que Feijóo no debe cantar victoria porque se puede llevar más de una sorpresa.
La decisión de José Luis Rodríguez Zapatero de encargar a dos pesos pesados en el PSOE como son Chaves y Salgado compartir esta misión empieza a dar sus primeros problemas. Esta bicefalia y sus diferencias es lo que ha llevado a que, en el seno de la Xunta de Galicia, se haya desatado el desconcierto sobre a quién vicepresidente es al que se debe exigir.
A pesar de esto, las buenas palabras de Chaves siguen haciendo eco en el Ejecutivo autonómica y culpan a Salgado de la ruptura del acuerdo. La decisión de la ministra y vicepresidenta segunda de dedicar una mayor parte de la tarta del nuevo modelo a otras regiones con más capacidad de presión como Cataluña o Madrid es, según algunas voces de la Xunta, lo que se esconde tras el ‘no’ a Feijóo.
Si estas dudas sobre ‘amiguismo’ en el nuevo modelo de financiación no fueran poco, la idea del consejero de Economía de la Generalitat Valenciana de que este año no se implantará este modelo se empieza a oír en otras comunidades.
La tensión existente entre Manuel Chaves y Elena Salgado ha llevado a esta última a ‘silenciar’ sus reuniones con los presidentes autonómicos en estos últimos días. Frente a las imágenes y ruedas de prensa que los responsables económicos dieron en la primera ronda de negociaciones. Esta última se está convirtiendo, en palabras del líder del Ejecutivo castellano manchego, José María Barreda, como el «secreto de Fátima». Hoy mismo se reúne en el ministerio con el líder del Ejecutivo aragonés, Marcelino Iglesias.
El mercado inmobiliario español mantuvo durante 2025 una tendencia claramente alcista impulsada por el aumento…
El anuncio de la dimisión de Kalinowski llega en medio de un creciente debate sobre…
La polémica se ha intensificado después de que Anthropic, rival de OpenAI y creador del…
El secretario general de Naciones Unidas advierte de que la desigualdad legal sigue siendo uno…
Las declaraciones se produjeron durante la cuarta sesión del Congreso Nacional del Pueblo, uno de…
Así lo pone de manifiesto el X Informe ‘Brecha salarial, Suelo pegajoso y Techo de…