Las organizaciones sindicales de Adif anunciaron la semana pasada paros para el 31 de julio y 1 de agosto contra la movilidad de empleados. Los sindicatos de Renfe han decidido sumarse a la huelga anunciada hace unos días por Adif en plena ‘operación salida’. CCOO ha anunciado la convocatoria de los paros para el 31 de julio (la de Adif se extenderá también a 1 de agosto) para protestar por el “incumplimiento” de los compromisos esenciales del convenio colectivo firmado en 2012 y por el “debilitamiento” de los recursos humanos debido a la “falta de contrataciones”.
Tal y como explica el sindicato en una nota, estas dos situaciones han provocado que Renfe y su personal se encuentren en una “situación delicada” ante el “escenario de liberalización” que ha planteado el Gobierno. Es por ello que CCOO ha convocado la huelga, aunque también ha dicho que “sería posible su desconvocatoria si el Grupo Renfe se aviene a cumplir los compromisos, así como a negociar otros aspectos pendientes”.
La organización sindical afirma que para “evitar el conflicto” habría que tomar una serie de medidas con carácter de “urgencia”. Concretamente, CCOO habla de realizar “nuevas contrataciones (en torno a 1.400), puesto que el Grupo Renfe tiene un importante déficit de recursos humanos respecto a las necesidades actuales de crecimiento y respecto al futuro, con la construcción de nuevas líneas de alta velocidad y la potenciación de las mercancías, así como la internalización de trabajos en talleres”.
Pero también exige “fomentar la contratación interna de actividades entre empresas del Grupo Renfe antes que contratarlas a empresas externas”, “integrar plenamente al personal proveniente de la antigua FEVE”, “retirar la imposición unilateral de ciertos criterios de remuneración”, y “retornar a los interventores de los trenes las cargas de trabajo que se les están suprimiendo”, ay que “Renfe ha dejado a muchos sin contenido a costa de operar trenes de larga distancia y regionales sin interventor, tan solo con el maquinista”.
Por último, instan a la compañía a “cumplir los compromisos de movilidad del personal para hacer aflorar plazas vacantes”. Según CCOO, “estas cuestiones no son atendidas por la empresa, por lo que la falta de fortalecimiento del Grupo Renfe ante el escenario de liberalización propuesto, ya rechazado por otros países” hacen que no haya “otra salida que convocar acciones de presión, ya que la negociación se agota sin que la empresa dé muestras de querer solucionarlo”, ha indicado Manuel Nicolás Taguas, secretario general del Sector Ferroviario de FSC-CCOO.
Estos paros coincidirán con los convocados el pasado 10 de julio por los sindicatos de Adif, el gestor de la infraestructura ferroviaria. En este caso, la huelga será de 46 horas ininterrumpidas que arrancará el 31 de julio y concluirá el 1 de agosto y se ha organizado para manifestar el rechazo a la “implantación unilateral” por parte de la empresa de convocatorias de movilidad de los empleados.
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