Para todos los ciudadanos es un hándicap el cambio en la intensidad de la luz, pero para los que deben utilizar gafas graduadas es un plus. A nadie le gustan los ejercicios de quita y pon dependiendo de la intensidad de la luz, cambiando unas gafas graduadas por unas de sol.
El uso de gafas fotocromáticas permite evitar estos problemas. No, no es magia. Es ciencia. ¿Es realmente posible tener unos cristales que cambien de color en función de la luz ambiente? El antídoto perfecto contra el deslumbramiento y los rayos UVA nocivos. Y también contra el cambio de lentes continuo, que resulta muy cansado. Los cristales pasan de claro a oscuro, puede ser marrón, gris o verde, cuando se expone a la luz solar. Y no: que nadie piense que es magia.
Adaptarse a los cambios de luz en los exteriores expone a la vista a continua fatiga o estrés visual, incluso puede que genere irritación de ojos, picores y sequedad. La solución a esta incómoda exposición es contar con gafas fotocromáticas, en los cristales de las cuales se usan algunos compuestos químicos que permiten que se oscurezcan de forma automática, una vez salga a la luz del día, brindando una visión más cómoda y protegiendo del daño que producen los rayos ultravioleta.
Pero, ¿Cómo funcionan? Muy sencillo, solo se oscurecen y aclaran con la luz solar directa e indirecta. No hace falta preocuparse porque no cambiarán de color si se exponen a luz artificial, de allí que se vuelvan completamente transparentes en interiores. La empresa es consciente de que no se quiere el efecto de gafa de sol en zonas interiores, como en el hogar u oficina.
El nivel de oscuridad y la velocidad de transmisión dependen del nivel de exposición a los rayos UV y la temperatura.
Además, el tratamiento no está dentro de la lente, por lo que no se tendrá que preocupar de si se raya o se despega.
La principal ventaja que brinda utilizar estas gafas es que reduce la fatiga visual, hecho que se traduce en una mayor comodidad al dejar de someter a los ojos a un esfuerzo continuo al tratar de adaptarse a los cambios de luz. Exponerse a la radiación UV sin protección puede dañar los ojos, se pueden presentar cataratas, envejecimiento prematuro alrededor de los ojos y degeneración ocular. Los gafas fotocromáticas se encargan de bloquear los rayos UVA y UVB en su totalidad, reduciendo el riesgo de lesión en la visión por efecto de los rayos solares.
¿Y el precio? Aquí no hay sorpresa. En Miller & Marc apuestan por una política de precios transparentes en todos sus productos, y las gafas fotocromáticas no iban a ser menos. El coste de las fotocromáticas es de 154 euros. Además, se encuentran disponibles para todo tipo de graduaciones, desde monofocales y progresivos, hasta sin prescripción y de lectura y todos incluyen antirreflejante, antirrayaduras y bloqueador del 100% de los rayos UV.
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