El consorcio aeronáutico europeo suma un nuevo foco de incertidumbre a su negocio que amplía el ya abultado castigo inversor que sufre en el último año.
La semana arranca con tropiezo para Airbus. La compañía se sitúa en el blanco de una investigación por parte de las autoridades británicas que ha impuesto las ventas en los parqués europeos en los que sus acciones están admitidas a negociación. El recorte de consejo de Berenberg ha espoleado la retirada de posiciones.
Los analistas del banco de inversión siguen marcando el consorcio aeronáutico como compra, pero consideran que su gráfica se ha quedado sin motor para alcanzar las cotas de precio que hasta ahora le concedían. Así, el nuevo techo de cotización que otorga Berenberg se queda en los 64 euros por acción, a una más que prudente distancia por debajo de los 69 euros unitarios que hasta ahora pronosticaban.
Ante esta recomendación, que aun otorga un potencial alcista del 27,5% a la antigua EADS, su gráfica se apunta caídas de hasta el 1,7% en los cruces más bajistas. El volumen de negociación supera los 5.000 títulos al ecuador de la jornada, una cifra que en el último mes tan solo se ha igualado o superado al cierre en una docena de ocasiones.
Este tijeretazo ha llegado a la par que la noticia de que la cotizada se enfrenta a una investigación de la Oficina Antifraude británica por un expediente abierto ya el pasado mes de abril en torno a cargos criminales de consultores externos por delitos de fraude, soborno y corrupción en algunos procesos de contratación fuera de Europa. La alarma se habría disparado tras escrutar un expediente vinculado a Arabia Saudí sobre un proyecto suscrito en el ejercicio 2012.
A consecuencia de esta situación, tanto Reino Unido como Francia y Alemania han congelado las líneas de crédito a la exportación para la compañía. Así, se dificulta la generación de flujos de caja para la compañía. Se da, además, la circunstancia de que los dos últimos países mencionados conforman además su núcleo duro de accionistas junto con España, que está presente en su capital a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
El nuevo foco de incertidumbre para Airbus llega solo unos días después de conocerse que su aeronave estrella podría no conseguir tantas ventas como se preveía. El modelo A380, el comercial más grande del mundo, parece haber saturado el mercado pues una de sus principales compradoras, la aerolínea australiana Qantas, ha anunciado su interés en renunciar a los ocho aviones restantes de su pedido inicial después de haber adquirido ya 12 ejemplares de este modelo que ya prestan servicio.
Desde que empezó el año, Airbus ha perdido un 18% de su valor en Bolsa. Si el periodo de muestra se amplía a 52 semanas, importante franja temporal para el análisis técnico, la caída supone cercad de un cuarto de su capitalización bursátil. En este tiempo, sus acciones han pasado de los 66 euros a apenas aguantar los 50 por acción.
Acceda a la versión completa del contenido
Berenberg amplía el castigo inversor a Airbus
El resultado, con el 98,84% del escrutinio completado, confirma la consolidación electoral de Chega y…
El accidente ha provocado la activación de un amplio dispositivo de emergencia y ha obligado…
El siniestro se produjo sobre las 19.45 horas, cuando un tren que cubría el trayecto…
Puente ha trasladado este mensaje a través de la red social X, en una comunicación…
La medida fue analizada este domingo en Bruselas por los 27 embajadores de la UE,…
Antes de ingresar en la UCI, Illa acudió a urgencias tras sentirse indispuesto después de…