En otoño del año pasado, el consejo de administración de Caja Madrid, incluido Rodrigo Rato, presentó su dimisión, siendo a los pocos días sustituido por una comisión gestora encargada de transformar la histórica entidad en una fundación especial.
A principios de año se creaba el patronato bajo la presidencia de Carmen Cafranga, una amiga íntima de la esposa de Ignacio González, Lourdes Cavero, con la que comparte una sociedad, Subastas Segre, dedicada a la colocación de objetos antiguos. Para el cargo de director general se eligió a José Guirao.
El patronato está formado en principio por siete miembros, aunque podría aumentarse el número hasta quince, con algunos nombres conocidos como el de Albert Boadella, y otros ligados al pasado de Caja Madrid.
Sin embargo, si algún interesado en conocer estos nombres acude a la página web de la fundación, se llevará la sorpresa de que sólo aparecen Cafranga y Guirao, sin mencionarse al resto de miembros del patronato. Una tarea sin duda a mejorar por el departamento de prensa de la nueva fundación especial, aún por acabar de constituirse, según apuntan determinadas fuentes.
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