Banderas de la Unión Europea
En el Consejo Europeo que reúne este jueves a los jefes de Gobierno y Estado de los países de la UE, varias voces han urgido al “cese de las hostilidades” y al desbloqueo del estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes, y que está llevando a un incremento de los precios energéticos en todo el mundo.
Una de las voces que han pedido una desescalada, recoge Europa Press, ha sido el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que en declaraciones a los medios antes de la cumbre ha indicado que “todos los ánimos deberían calmarse” y que “los combaten deberían detenerse” aunque fuera por unos días para tratar de “dar una oportunidad a las negociaciones”.
Macron ha apoyado “una moratoria sobre las infraestructuras civiles y la población civil en este conflicto” y una “rápida desescalada” para que cesen “todos los bombardeos y ataques” contra instalaciones de gas, petróleo o incluso de acuíferas, como ha propuesto recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En términos parecidos se ha expresado el canciller alemán, Friedrich Merz, que ha afirmado que el bloque comunitario está “dispuesto a ayudar” en un proceso negociador, pero que para ello “deben cesar las hostilidades” y también “se necesita un mandato internacional” que actualmente no existe.
“Solo podremos implicarnos cuando callen las armas. Entonces, estaremos en estrecho contacto no solo con Israel, sino también con los Estados del Golfo (…). Y entonces podremos hacer muchas cosas, incluso en lo relativo a las rutas marítimas y mantenerlas abiertas”, ha añadido.
En este sentido, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha mostrado “convencido” de que si Europa defiende el orden multilateral podrá “acabar con esta guerra pronto, podremos volver a sentar en la mesa aquellas partes que hoy están enfrentadas y encontrar soluciones pacíficas a conflictos que, por desgracia, no solamente están costando en vidas humadas, sino también en refugiados”.
A juicio de Sánchez, “en momentos de turbulencia” y de “mucha niebla” como los actuales, lo relevante es que los políticos defiendan “los principios y los valores que nos han traído hasta aquí con décadas de paz, con décadas de prosperidad y con décadas de certidumbre”.
La Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha evitado pronunciarse sobre cuánto cree que durará el conflicto en Oriente Próximo, porque no tiene “una bola de cristal para decir cuándo acabará la guerra”, aunque ha defendido que lo que quiere la Unión Europea es “ver el fin de esta guerra” cuanto antes.
“Estamos viendo el caos que está causando en Oriente Próximo, pero también las ramificaciones que tiene en el resto del mundo”, ha añadido la jefa de la diplomacia europea, señalando al incremento de los precios energéticos y el peligro de desabastecimiento en los fertilizantes, según la citada agencia.
Kallas ha recordado que, hasta el momento, la UE desconoce “cuáles son los objetivos” de la operación iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y que, además, “no está amparada por el Derecho Internacional”, ya que para que el uso de la fuerza esté legitimado es necesario que sea en legítima defensa o esté amparado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, no se ha pronunciado expresamente sobre unas negociaciones para el conflicto en Oriente Próximo, aunque sí ha reivindicado el sistema multilateral como el “instrumento fundamental” para proteger el orden internacional basado en normas.
“Está claro que no hay alternativa a este orden, porque la alternativa es la guerra en Ucrania. La alternativa es la competencia desleal en el comercio, es una amenaza a la soberanía en Groenlandia y en otras partes del mundo. Por tanto, si queremos preservar la estabilidad y la paz, debemos defender el Derecho Internacional y reforzar el sistema multilateral”, ha reivindicado.
Sobre el conflicto en Irán también se ha pronunciado el recién nombrado primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, que en declaraciones a la prensa antes de acudir a su primer Consejo Europeo ha sostenido que aunque entiende que “el brutal régimen de Irán” supone una amenaza para Europa y otros países de Oriente Próximo, “la guerra iniciadas por Estados Unidos e Israel” no es “una guerra de la que formemos parte”.
“Pero por el momento no hay una clara indicación de si hay una propuesta para una misión en el estrecho, y además la situación para empezar una misión en Ormuz es por el momento demasiado volátil. Así que necesitamos pone el foco en desescalar la guerra y después buscar medidas que podamos adoptar”, ha proseguido en su explicación.
El primer ministro de Chipre, Níkos Christodoulídis, país que ostenta este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ha detallado que los líderes discutirán durante la cumbre el rol que debe tener el bloque comunitario de cara a una desescalada.
“Tenemos algunas ideas que quiero decirles que debatí ayer con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. Esto es, desde el punto de vista técnico, un consenso con una dimensión política sin precedentes”, ha avanzado sin dar más detalles.
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