CNMC
El informe del regulador llega casi once meses después del denominado cero eléctrico peninsular y se produce a la espera del análisis definitivo del panel europeo Entso-e, previsto para este viernes. El documento, de carácter consultivo, evita atribuir responsabilidades directas y remite esa tarea a los tribunales.
La CNMC concluye que el sistema tenía mecanismos suficientes, pero exige mejoras para evitar nuevos incidentes
En su análisis, la CNMC destaca que el sistema eléctrico español opera en un entorno cada vez más complejo, marcado por el aumento de las energías renovables, la volatilidad de las tensiones y una mayor exigencia operativa.
El regulador propone adaptar los marcos técnicos y normativos a esta nueva realidad, con medidas dirigidas a mitigar los cambios bruscos de tensión y mejorar el control del sistema.
Entre las principales recomendaciones figura la necesidad de definir una “volatilidad aceptable” mediante métricas de voltaje más avanzadas, así como incorporar criterios de calidad de la onda en el acceso a la red.
El organismo pide nuevas métricas de voltaje y límites técnicos para controlar la estabilidad del sistema
Además, la CNMC plantea ampliar las limitaciones de rampas de producción —ya aplicadas a algunas instalaciones renovables— al conjunto del sistema, incluidas las plantas conectadas a redes de distribución.
El informe también incide en la importancia de reforzar la coordinación entre gestores de red y mejorar la visibilidad de las infraestructuras, especialmente en instalaciones compartidas por varios productores.
Asimismo, recomienda intensificar las inspecciones periódicas y verificar el correcto funcionamiento de las instalaciones tras su certificación inicial.
| Área de mejora | Medida propuesta |
|---|---|
| Control de tensión | Nuevas métricas y límites de volatilidad |
| Producción energética | Extensión de rampas a más instalaciones |
| Supervisión | Refuerzo de inspecciones periódicas |
| Coordinación | Mayor visibilidad entre gestores de red |
La CNMC reclama más coordinación entre operadores y controles más estrictos del sistema
El informe va más allá del sector eléctrico y analiza el impacto del apagón en ámbitos como telecomunicaciones, gas, carburantes y transporte ferroviario.
En telecomunicaciones, insta a acelerar la normativa sobre resiliencia de redes y a mejorar la coordinación con la planificación eléctrica, además de impulsar sistemas como el DAB+ y alertas automáticas.
En el sector gasista, advierte de la necesidad de garantizar la autonomía operativa de instalaciones clave, como plantas de regasificación, y establecer canales alternativos de comunicación ante fallos eléctricos.
El regulador extiende sus recomendaciones a telecomunicaciones, gas y carburantes
Para los carburantes, propone el uso de grupos electrógenos de gran capacidad en infraestructuras críticas y sistemas de pago alternativos.
En el ámbito ferroviario, la CNMC subraya que el sistema depende casi por completo del suministro eléctrico, aunque destaca que los mecanismos de seguridad funcionaron correctamente durante el apagón.
No obstante, considera que no es viable, por el momento, dotar a toda la red de un respaldo suficiente para operar sin electricidad, debido a las exigencias técnicas de funcionamiento continuo.
El informe concluye que, aunque el sistema respondió de forma segura, es necesario reforzar su resiliencia ante un entorno energético cada vez más exigente y volátil.
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