El pasado 1 de mayo centenares de miles de personas participaron en manifestaciones convocadas a lo largo y ancho de Alemania para conmemorar el día del trabajador. El responsable del poderoso sindicato metalúrgico IG-Metall, Berthold Huber, aprovechó la ocasión para exigir un programa de inversiones públicas para Europa y tachó de «inhumano» que «los recortes se sigan haciendo sobre la espalda de los parados, los enfermos y los ancianos».
Según los sindicatos, unas 425.000 personas, algo más que en la pasada edición, acudieron a las movilizaciones organizadas bajo el lema: «Primero de mayo: nuestro día – Buen trabajo, pensión segura, Europa social». «El gran número de participantes envía una clara señal en este año electoral 2013: no se pueden ignorar los asuntos sindicales y las reivindicaciones de las trabajadoras y los trabajadores», aseguró por su parte, en Berlín, Michael Sommer, presidente de la Federación de Sindicatos Alemanes (DGB).
Por lo tanto se puede afirmar que las protestas sindicales en Alemania no olvidaron, pese a la sólida situación macroeconómica del país y la baja tasa de desempleo, la recesión que lastra a gran parte de la zona del euro, y en particular a los países de su periferia.
En cualquier caso, las organizaciones de los trabajadores germanas también tienen sus propias reivindicaciones que hacer en casa. Casi 50.000 trabajadores alemanes de más de un centenar de empresas diferentes provenientes de las áreas metalúrgica y electrónica entraron en huelga un día después de esta convocatoria, el jueves, para presionar a los empleadores a que mejoren su oferta salarial.
IG-Metall, que es el mayor sindicato de trabajadores industriales del país, está reclamando aumentos salariales de hasta el 5,5% para unos 3,7 millones de empleados a partir de mayo. Hasta el momento, ha rechazado una oferta de incrementar los salarios un 2,3% desde julio tras dos meses sin alza, que es la oferta propuesta desde la industria. «No es suficiente. IG-Metall espera una oferta que nos permita llegar a un acuerdo. Es por eso que aumentaremos nuestra presión», dijo Huber.
Un alza en los salarios de los trabajadores alemanes podría brindar cierto respiro a los estados de la zona del euro en problemas al mejorar la demanda doméstica y, por lo tanto, las importaciones. Eso ayudaría a Alemania a mostrar que está haciendo su parte para impulsar el crecimiento en la región.
Por su parte, el Gobierno español ha supeditado la bajada de la tasa de paro en los próximos años a la aplicación de una «importante» moderación salarial, de modo que el incremento anual de los salarios, tanto de los trabajadores del sector privado como de los funcionarios públicos, no supere el medio punto hasta el año 2016. Así lo señala en su actualización del Programa de Estabilidad, donde pronostica que la tasa de paro flexionará a la baja ya desde 2014 y con mayor intensidad a partir de 2015.
El mercado hipotecario español venía de un ejercicio especialmente dinámico. En 2025 se superaron las…
Tras los huevos, el mayor encarecimiento corresponde a las hortalizas cultivadas por su fruto, como…
La decisión pone fin a los rumores que durante los últimos días apuntaban a la…
La decisión de Berna introduce un nuevo elemento diplomático en la escalada militar en Oriente…
La desaparición de Gemma Cuervo, una de las intérpretes más queridas de la escena española,…
El anuncio se produce mientras EEUU e Israel mantienen ataques contra objetivos iraníes y en…